Europa atraviesa una nueva crisis ambiental marcada por incendios forestales de gran magnitud, y uno de los focos más críticos se encuentra en Grecia. En la región de Ática, las llamas avanzan sin control y ya se ubican a menos de 30 kilómetros de Atenas, encendiendo las alarmas de las autoridades y de la población.
El incendio principal lleva varios días activo y, pese al despliegue masivo de recursos, continúa expandiéndose, impulsado por las condiciones climáticas extremas propias del verano mediterráneo.
Avance del fuego y zonas afectadas
Los focos más peligrosos se concentran en áreas como Nea Peramos, Megara, Psatha y zonas cercanas al monte Citerón, donde el fuego ha obligado a evacuar múltiples localidades.
Miles de personas han tenido que abandonar sus hogares mientras las llamas consumen bosques, viviendas y terrenos agrícolas. En algunos puntos, el fuego ya ha alcanzado zonas habitadas, intensificando el riesgo humano y material.
- Más de 12.000 hectáreas arrasadas
- Miles de evacuados en al menos una docena de localidades
- Viviendas destruidas y daños estructurales en expansión
Operativo de emergencia y tragedias en medio del combate
Las autoridades griegas han desplegado un amplio operativo con cientos de bomberos, vehículos terrestres y medios aéreos. Sin embargo, la magnitud del incendio ha dificultado su control.
Durante las labores de extinción ocurrió una tragedia:
dos helicópteros cisterna colisionaron en pleno operativo, dejando dos tripulantes fallecidos y otros dos heridos.
Este accidente refleja el alto riesgo al que se enfrentan los equipos de emergencia en este tipo de catástrofes.
Una crisis que va más allá de Grecia
El caso de Ática no es aislado. Europa vive una de sus temporadas de incendios más severas en años, con focos activos en países como España, Portugal y Francia.
- Cerca de medio millón de hectáreas quemadas en el continente
- Costes económicos que podrían superar los 6.000 millones de euros
- Impacto directo en turismo, agricultura y biodiversidad
Expertos advierten que la recuperación de los ecosistemas afectados podría tardar entre 25 y 45 años, dejando secuelas duraderas.
Causas: clima extremo y factor humano
Las autoridades han señalado que varios incendios podrían haber sido provocados por negligencia. En la última semana, al menos 33 personas han sido detenidas en Grecia por su presunta responsabilidad.
A esto se suma el contexto climático:
- Altas temperaturas prolongadas
- Sequías intensas
- Vientos fuertes que avivan las llamas
Todo ello convierte al Mediterráneo en una de las regiones más vulnerables al fuego.
Un problema recurrente en Grecia
Grecia enfrenta cada año incendios devastadores, pero la situación actual revive el recuerdo de temporadas críticas como la de 2023, cuando se registraron daños históricos en el país.
En solo una semana reciente se han contabilizado más de 220 incendios forestales, lo que evidencia la magnitud del problema estructural.
