El Rojo vive su mejor momento en años y la ilusión de terminar con 24 años de sequía nunca había sido tan real
Independiente de Avellaneda llega a la tercera fecha del Torneo Clausura 2026 en una posición que hace apenas seis meses parecía imposible: co-líder de la Zona A con seis puntos perfectos junto a Vélez, con dos victorias consecutivas que incluyen el 2-0 de visitante ante Estudiantes en La Plata y el 1-0 en casa ante Newell’s con el golazo de Montiel, y con una solidez defensiva que no había mostrado en torneos anteriores bajo la dirección de Gustavo Quinteros. El Rojo tiene en este momento el mejor arranque de un Clausura en muchos años y la combinación de resultados positivos con actuaciones sólidas genera en Avellaneda una euforia contenida que la historia de sufrimientos recientes obliga a administrar con cautela pero que es difícil de ignorar cuando los números son tan contundentes.
Lo que hace especialmente esperanzador el momento del Independiente es que el equipo no está ganando por accidente sino con argumentos futbolísticos claros que Quinteros ha tardado tiempo en construir pero que ahora aparecen con una consistencia que no se veía en el club desde hace mucho tiempo. Rodrigo Rey es uno de los mejores arqueros del torneo, Iván Marcone domina el mediocampo con experiencia y liderazgo, y la dupla ofensiva de Gabriel Ávalos con cuatro goles en el torneo y Santiago Montiel con su capacidad de desequilibrio individual tienen los argumentos para hacerle daño a cualquier rival. El próximo partido ante Vélez será el examen más difícil del Clausura hasta ahora y un duelo que puede definir quién se perfila como el gran candidato al título en la Zona A, con el premio adicional de que si Independiente gana ese partido la hinchada de Avellaneda comenzará a creer de verdad que después de 24 años la espera finalmente puede terminar.
