Fue por orden del l presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, fueron trasladados 20 cabecillas de las bandas criminades de Los Pepes y Los Costeños a cárceles de Bogotá.
Estos presos estaban recluidos en Barranquilla, diez de ellas en estaciones de Policía y diez en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal, hacia establecimientos penitenciarios de Bogotá.
Los traslados se realizan bajo rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad con apoyo de la Fuerza Pública, para evitar fugas, rescates o atentados.
Integrantes de Los Pepes y Los Costeños trasladados a Bogotá
Una vez en Bogotá, en los quince días siguientes serán distribuidos en distintos establecimientos penitenciarios del país conforme a las determinaciones de seguridad que adopte el INPEC.
Entre los trasladados se encuentran Rodrigo Javier Pantoja Linero, alias «El Gamo», de Los Pepes; Brayan Camilo Lobo Guerrero, alias «Comandante Gabino», de Los Costeños; Fabio Andrés Diazgranados Pallares, alias «Caballo»; Adrián Hernán Guerrero Peña, alias «El Miquito»; Erick Fabián Molina Mendoza, de Los Pepes; Carlos Mario Polo Pérez, alias «Pastel»; Jesús Andrés Arrieta Mercado, alias «Makelele».
También están Andrés Felipe Londoño Cáceres, alias «Chocolate»; José Eulises Flórez Blanco, alias «Ñeco»; José Luis Barrios Álvarez, alias «El Huequito»; Dairo Luis García Quintero, alias «El Pequeño»; y Wuainer Jesús Altamar Medina, alias «El Gordo Pan».
La orden presidencial es clara y no admite interpretaciones: desde las cárceles no se extorsiona, no se amenaza ni se dirige el crimen.
Las cárceles de Colombia las controla el Estado, no los delincuentes. «Se acabaron los privilegios y la alcahuetería con el crimen», afirmó el presidente De La Espriella.
Esto hace parte de la estrategia de seguridad anunciada, que contempla traslados carcelarios, la conformación del Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión y el tratamiento de todos los grupos armados ilegales bajo la categoría de terroristas.
El INPEC está poniendo fin a las zonas de confort de quienes pretenden seguir delinquiendo desde adentro de los penales. Eso, en el Gobierno de la Patria Milagro, se acabó.

