La Gloria mereció más pero se fue de Liniers con las manos vacías por falta de puntería

Instituto de Córdoba protagonizó uno de esos partidos que duelen especialmente porque el equipo hizo méritos suficientes para llevarse al menos un punto pero el fútbol fue despiadado con su falta de definición. Los números del partido hablan solos: 18 remates al arco, más del 42 por ciento de posesión en campo rival, varias ocasiones claras de Alex Luna y Matías Tissera que se estrellaron contra la firmeza del arquero Marchiori o se fueron desviadas por centímetros. Un equipo que genera ese volumen ofensivo visitando al José Amalfitani debería irse con algo, pero la falta de puntería en los momentos decisivos convirtió una actuación meritoria en una derrota que duele el doble precisamente porque no se la merecían.

El técnico Diego Flores tiene un problema que resolver urgentemente para las próximas fechas: Instituto tiene la dinámica, la movilidad y la intención ofensiva para complicar a cualquier rival del torneo, pero sin un finalizador que convierta las ocasiones en goles el esfuerzo colectivo se desperdicia partido tras partido. La Gloria marcha en el puesto 19 de la tabla anual con 21 puntos, diez menos que Vélez, lo que refleja una primera parte del año irregular que el Clausura debe corregir si el equipo quiere pelear por los puestos de Copa Sudamericana. El próximo partido en casa ante Platense el miércoles 29 será la primera oportunidad de revancha para un equipo que esta noche demostró que tiene argumentos para competir con los mejores, pero que necesita aprender a cerrar los partidos cuando tiene las ocasiones en sus pies.