¿De qué estamos hablando? Esta mañana Noticias Caracol reveló los audios de una reunión que tuvo Danilo Rueda, primer comisionado de paz del gobierno, con alias Jerónimo, líder del Clan del Golfo, el grupo ilegal más grande del país. En septiembre de 2022, Rueda le ofreció a Jerónimo, como garantía para iniciar diálogos con ese grupo, la suspensión de bombardeos y una purga de oficiales del Ejército, la Policía y entidades de inteligencia nacional. Hasta propuso que el Clan informara al gobierno sobre uniformados que no acataran un cese al fuego.Rueda defendió hoy su encuentro, relacionándolo con la fase exploratoria de cualquier mesa de negociación. Pero el exministro de Defensa, Iván Velásquez, se distanció de cualquier involucramiento con ese encuentro y lo que su excompañero de gabinete ofreció al grupo ilegal.“Las afirmaciones hechas por Danilo Rueda solo lo comprometen a él y es él quien deberá dar las explicaciones correspondientes”, dijo el exministro en un comunicado.¿Qué tiene que ver Velásquez en todo esto? Que Velásquez, hoy embajador en El Vaticano, era el jefe de toda la Fuerza Militar: era quien proponía los bombardeos y ejecutaba la política de seguridad, que incluye, si es pertinente, salidas de altos mandos militares. Por eso, Velásquez dijo que ni Rueda tenía que ver con las remociones de altos mandos militares, ni que supiera de lo que el excomisionado estaba hablando con ese grupo ilegal.La evaluación para remover militares de sus cargos arrancó en el empalme. Velásquez dijo que siendo designado ministro de Defensa fue él quien hizo una revisión de militares que, eventualmente, saldrían de los altos mandos y que Rueda no participó en esa evaluación.“El señor Danilo Rueda no tuvo ninguna participación ni conocimiento de ese proceso ni se le consultó jamás sobre ningún oficial, de manera que no es cierto que hubiera incidido de algún modo en la evaluación ni en la permanencia o exclusión de oficial alguno”, dijo Velásquez.Dos semanas antes de la reunión de Rueda y alias Jerónimo, el presidente Petro había hecho su primer remezón en las fuerzas militares, sacando a 23 generales de la Policía y otros altos mandos de puestos operativos. No se convinieron suspender los bombardeos. El exministro dijo que “tampoco es cierto” que se haya acordado la suspensión de bombardeos, como Rueda dijo a alias Jerónimo.Reiteró que su prohibición de bombardeos solo se limitó a los campamentos donde hubiera menores de edad reclutados. “La autorización para realizar bombardeos la impartía exclusivamente el presidente de la República, a quien siempre se le trasladaron las solicitudes que aquellas presentaban”, dijo.Finalmente, defendió su papel como ministro de Defensa contra el Clan. Resumió que durante los casi tres años que duró en el cargo (renunció en 2025), fueron capturados 5.063 integrantes del Clan del Golfo, se desmovilizaron 491 miembros de esa organización y 137 fueron dados de baja.El Clan del Golfo, durante el gobierno Petro, se fortaleció como nunca antes. El Clan del Golfo es el único grupo armado que se ha fortalecido en lo militar, organizacional, control territorial y expansión durante este mandato. Pasó de alrededor de 3.600 integrantes en 2018 a cerca de 4.000 para 2022, pero, para 2025, las cifras de inteligencia muestran que tiene casi 10.000 integrantes.En lo territorial la expansión también es notable: pasó de tener injerencia en 200 municipios en 2022 a 292 en 2025, según el tanque de pensamiento Core.Gran parte de esa expansión la hizo sin tener cese al fuego con el gobierno y sin tener una mesa de diálogos formal. Solo hasta septiembre de 2025 y en medio de su fortalecimiento, Petro decidió sentarse a negociar con el Clan en Qatar.
