El productor y compositor Jack Antonoff, reconocido por su trabajo junto a artistas como Taylor Swift, Lana Del Rey y Sabrina Carpenter, aseguró que la autenticidad y la sensibilidad humana tendrán un valor cada vez mayor frente al avance de la inteligencia artificial en la industria musical. La reflexión surge con el lanzamiento de Everyone for Ten Minutes, el nuevo álbum de su banda Bleachers.

Durante la entrevista, Antonoff explicó que el disco fue concebido como una obra profundamente humana, construida desde la interacción real entre los músicos y el uso de instrumentos analógicos poco habituales en el pop actual. Según el productor, gran parte del álbum nació de sesiones colectivas en las que la banda simplemente se reunía a tocar, priorizando la espontaneidad sobre la perfección técnica.

El artista también expresó su preocupación por el impacto cultural de la inteligencia artificial en la creación artística. Aunque reconoce que la tecnología seguirá transformando la música, considera que las obras que realmente conectan con las personas son aquellas que transmiten experiencias, emociones e imperfecciones humanas. Para Antonoff, esa dimensión emocional será precisamente lo que diferencie al arte creado por personas del generado por máquinas.

Además, defendió la importancia de preservar espacios creativos alejados de la lógica de los algoritmos y de la producción automatizada. En su opinión, la música seguirá encontrando valor en aquello que resulta imposible de replicar tecnológicamente: la intuición, la vulnerabilidad y la identidad de quienes la crean. Por eso sostiene que, frente al crecimiento de la IA, “el alma” en la música importará más que nunca.