Nada de bailarines, nada de pirotecnia. Solo Justin Bieber, una guitarra acústica y el escenario del MetLife Stadium durante el entretiempo de la final del Mundial. 🎸Para una parte del público, fue la decepción del año: esperaban el show masivo típico de estas finales y se encontraron con algo lento, casi de sala íntima. Pero otros vieron exactamente lo contrario: un artista más maduro, alejado del pop hiper-producido de sus inicios, mostrando una versión más real y «sanadora» de sí mismo.¿Tú de qué lado estás? 👀 ¿Extrañaste el Bieber de las coreografías o te gustó verlo así, solo con su guitarra?

Por Oscar Paz