El Comandante regresa a La Bombonera en su mejor momento y esta noche lidera el Clausura de Boca en el Guillermo Laza
Leandro Paredes vive en 2026 el mejor período de su carrera en Boca Juniors desde que regresó al club que lo formó: el mediocampista de 31 años que ganó el Mundial 2022 con Argentina y que pasó por Roma, Juventus y PSG regresó a La Ribera con la madurez de un jugador de élite europeo y con la autoridad de quien ya es uno de los líderes indiscutidos del vestuario xeneize. En el partido ante O’Higgins por la Copa Sudamericana del miércoles Paredes fue la figura del Boca con una asistencia exquisita para el gol de Merentiel que le dio la victoria 1-0 al equipo, además de dominar el mediocampo con la clase y la precisión en el pase que lo convierten en el jugador más determinante del equipo de Arruabarrena cuando está en su mejor nivel. La hinchada lo ovacionó durante todo el partido y él correspondió con la actuación de un jugador que entiende perfectamente lo que significa la camiseta azul y amarilla.
Esta noche en el Guillermo Laza ante Riestra Paredes será nuevamente el cerebro del equipo con la responsabilidad de distribuir el juego, generar las ocasiones de peligro y dar la calidad individual necesaria para romper el bloque defensivo que el Malevo de Nueva Pompeya preparará desde el primer minuto. El desafío para el Comandante es sostener el nivel mostrado ante O’Higgins en un partido de Liga donde la exigencia es diferente pero donde Boca necesita igualmente tres puntos para arrancar el Clausura con buen pie. Con Villa por las bandas, Merentiel como referencia y Paredes como el organizador del juego, el Xeneize tiene en esta noche el tridente más peligroso que ha tenido en mucho tiempo.
