“Magnifica Humanitas”, la primera Carta Encíclica advierte sobre la concentración de poder tecnológico, la desinformación y el impacto de la automatización en el trabajo.
La inteligencia artificial (IA) se convirtió en el tema central de la primera encíclica del papa León XIV, quien hizo un llamado global para garantizar que el desarrollo tecnológico respete la dignidad humana y contribuya al bien común.
En el documento titulado Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad), el pontífice aborda los desafíos éticos, sociales y económicos que plantea la expansión acelerada de la IA. La encíclica, presentada oficialmente por el Vaticano el 25 de mayo de 2026, marca un hecho histórico al ser la primera dedicada por completo a esta tecnología.

El Vaticano llamó a promover una inteligencia artificial que respete la dignidad humana y el bien común.
El Papá León se ha pronunciado al respecto con una difícil y decisiva postura en la cual advierte que la IA no puede ser considerada como una tecnología neutral, pues esta refleja en sí los intereses, valores y decisiones de sus diseñadores, así como de aquellos a quienes se les ha delegado la responsabilidad de controlarla y entrenarla. Por eso, sostiene que la humanidad enfrenta una decisión trascendental: permitir que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta de control y desigualdad o encaminarla hacia la promoción de la justicia, la verdad y la dignidad de las personas.
La encíclica también señala los riesgos asociados por la desinformación, la manipulación de contenidos digitales y también la pérdida de la capacidad crítica de las personas frente a algoritmos cada vez más sofisticados. Además, alerta sobre el impacto que la automatización podría tener en millones de trabajadores alrededor del mundo, especialmente en sectores vulnerables. El Papá León XIV realizó un complejo paralelo con la histórica encíclica Rerum Novarum de León XIII, publicada en 1891 durante la revolución industrial, al mostrar los desafíos laborales de aquella época y los que enfrenta la sociedad actual ante la revolución digital.
El documento papal insiste en la necesidad de establecer normas internacionales que garanticen el desarrollo responsable de la inteligencia artificial. El Vaticano plantea que los gobiernos, las empresas tecnológicas, las universidades y la sociedad civil deben trabajar conjuntamente para evitar que estas herramientas sean utilizadas con fines de dominación, exclusión o vigilancia masiva.
Por consiguiente, el Papá pide fortalecer la educación digital y fomentar una cultura tecnológica centrada en las personas. Para León XIV, la innovación debe complementar las capacidades humanas y no reemplazar la creatividad, el juicio moral o la responsabilidad individual.
Finalmente, Con Magnifica Humanitas, León XIV busca posicionar a la Iglesia Católica en una de las discusiones más relevantes del siglo XXI: cómo garantizar que la inteligencia artificial fortalezca el desarrollo humano sin comprometer los derechos, la libertad y la dignidad de las personas.
