El siete veces campeón regresó al frente en Ferrari y está a solo 45 puntos del liderato

Lewis Hamilton vive en 2026 la temporada más inesperadamente competitiva de su nueva etapa en Ferrari. Cuando el inglés anunció su salida de Mercedes para fichar por la Scudería muchos dudaron de que a sus 41 años pudiera seguir siendo un candidato serio al título, pero los resultados están demostrando que Hamilton sigue siendo uno de los dos o tres mejores pilotos del mundo independientemente del coche que conduzca. Con 159 puntos y 45 de diferencia respecto a Antonelli Hamilton ocupa el segundo lugar del campeonato y se ha convertido en el único piloto de fuera de Mercedes que ha podido seguirle el ritmo al joven italiano en los momentos más importantes de la temporada. Ferrari le dio el coche que necesitaba para pelear arriba y el inglés está respondiendo con la consistencia y la velocidad que lo han convertido en el piloto más ganador de la historia de la Fórmula 1.

Lo que hace especialmente fascinante la situación de Hamilton es la ironía perfecta que plantea el campeonato: el hombre que formó a Antonelli en Mercedes durante años ahora compite directamente contra él por el título desde la escudería rival. Esta narrativa de maestro contra pupilo es la historia más poderosa que tiene la Fórmula 1 en 2026 y el GP de Hungría donde Hamilton arranca segundo en la parrilla tras Norris es el escenario perfecto para que el inglés gane y recorte puntos decisivos antes del descanso de verano. El Hungaroring es el circuito donde Hamilton ha ganado más veces en toda su carrera con ocho victorias históricas y esta tarde tiene la oportunidad de añadir la novena en el momento más importante del año.