González no esconde su emoción: dirigir a Nacional es el sueño más grande de su carrera

Lucas González llegó a Medellín con una sonrisa que no pudo disimular ante las cámaras y los micrófonos que lo esperaban en su presentación oficial como nuevo técnico de Atlético Nacional. El bogotano reconoció abiertamente que la oferta del club antioqueño representaba una oportunidad única en su carrera, un salto que muy pocos técnicos colombianos de su generación han tenido la posibilidad de dar, y que sería imposible rechazar. Para González, que ya había estado en el club dirigiendo divisiones menores y conoce el peso de la institución desde adentro, asumir el primer equipo del Rey de Copas es la culminación de un proceso personal que viene construyendo desde hace años con paciencia y trabajo.

Su mensaje a la hinchada verde fue directo y cargado de ambición: prometió un equipo que ataque, que presione y que haga sentir orgullosos a los aficionados verdolagas en cada partido. Reconoció que la manera en que salió del Tolima generó ruido y que entiende la molestia de esa hinchada, pero dejó claro que en el fútbol las oportunidades no se pueden dejar pasar. González sabe que la luna de miel con la afición de Nacional será corta si los resultados no acompañan, y que en Medellín la exigencia no da espera. Pero llega con la convicción de quien siente que está exactamente donde debe estar y en el momento exacto de su carrera para demostrar que es el mejor técnico joven de Colombia.