Díaz llega a Seattle como el arma más peligrosa de Colombia y la pesadilla número uno de la defensa suiza
El extremo del Liverpool llega al partido ante Suiza en el mejor momento de su carrera mundialista. Con tres goles y dos asistencias en el torneo, Luis Díaz ha sido el jugador más desequilibrante de Colombia en cada partido, con esa capacidad única de ir al uno contra uno, ganar la velocidad y meter el centro o el disparo en el momento menos esperado. Su actuación ante Portugal en la fase de grupos, donde mantuvo en jaque a Nuno Mendes durante 90 minutos, fue la demostración más clara de que cuando Díaz está enchufado puede complicar a cualquier lateral del mundo sin importar su reputación ni su nivel. Ante Suiza, donde el lateral derecho helvético no tiene la misma proyección ofensiva que Mendes, el guajiro tendrá aún más libertad para explotar su velocidad y creatividad.
Lo que hace especialmente emocionante la historia de Díaz en este Mundial es el contexto personal que lo rodea. El jugador de La Guajira lleva años siendo el emblema de una Colombia que cree en sus propias posibilidades, y en cada partido ha respondido con la intensidad y el compromiso de quien sabe perfectamente lo que representa para millones de personas en su país. Suiza preparó específicamente la semana para neutralizarlo, con Yakin apostando por doblar la marca sobre su banda y cerrar los espacios interiores que tanto le gustan al colombiano. Pero Díaz ha demostrado en este torneo que cuando está inspirado ningún plan táctico lo puede contener completamente, y hoy en el Lumen Field de Seattle tiene la oportunidad más grande de su carrera para demostrarlo una vez más.
