El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó el traslado a su sede en Cúcuta de los cuerpos de las 15 personas fallecidas en el accidente aéreo ocurrido el pasado 28 de enero en una zona rural cercana al municipio de La Playa de Belén, en el departamento de Norte de Santander.
Con la llegada de los cuerpos, la entidad activó de manera formal el protocolo técnico-científico para la identificación de las víctimas, un procedimiento especializado que se implementa en casos de alta complejidad como los accidentes aéreos.
Para atender la emergencia, la Dirección Seccional Norte de Santander dispuso cinco equipos forenses que trabajan de forma simultánea. Estos están integrados por médicos forenses, antropólogos, odontólogos y personal especializado en identificación humana, quienes realizan un análisis integral de cada uno de los cuerpos.
El proceso de identificación contempla exámenes médico-legales, toma de huellas dactilares, estudios odontológicos, registros fotográficos y, cuando es necesario, pruebas genéticas, con el objetivo de lograr una identificación plena, confiable y ajustada a los protocolos nacionales e internacionales.
Debido a la magnitud del siniestro, Medicina Legal activó el apoyo de personal forense proveniente de las sedes de Pamplona, Ocaña y Bucaramanga, fortaleciendo la capacidad operativa en Cúcuta y permitiendo agilizar los procedimientos sin comprometer el rigor técnico.
Adicionalmente, equipos especializados de la Dirección Regional Bogotá brindan acompañamiento técnico y metodológico, especialmente en los procesos más complejos de identificación, como parte de una articulación nacional orientada a garantizar altos estándares de precisión.
La entidad reiteró que toda la información técnica y forense obtenida durante este proceso será entregada únicamente a las autoridades competentes, en el marco de la investigación que se adelanta para esclarecer las causas y circunstancias del accidente aéreo.
