La hotelería colombiana atraviesa un escenario que exige operar con mayor eficiencia. Durante el primer semestre de 2026, la ocupación hotelera nacional se ubicó en 47,4%, 1,7 puntos porcentuales por debajo del 49,0% registrado en el mismo periodo de 2025 y 3,4 puntos por debajo del 52,4% de 2022, de acuerdo con cifras de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco).
El contraste con el desempeño general de la economía es significativo. Mientras el Producto Interno Bruto nacional creció 2,9% durante el primer semestre frente al mismo periodo de 2025, la rama de alojamiento y servicios de comida registró una contracción de 3,0%, según cifras del DANE.
Sin embargo, el turismo mantiene un papel relevante para las economías regionales. Durante 2025, el sector aportó el 4,4% del valor agregado nacional y, en el primer trimestre de 2026, se comercializaron más de 368.000 tiquetes aéreos internacionales con destino a Colombia, 16,7% más que un año atrás.
La tensión entre el potencial del turismo y el desempeño de la hotelería formal pone el foco también sobre los costos de operación. Cotelco ha advertido sobre esta presión y, entre las medidas planteadas para aliviarla, ha solicitado restablecer la exención de la sobretasa para el sector, beneficio eliminado en diciembre de 2023.
En este contexto, la eficiencia energética deja de ser únicamente una conversación sobre sostenibilidad para convertirse también en una variable de competitividad: cómo utilizar mejor los recursos disponibles, reducir consumos innecesarios y hacer más eficiente la operación sin comprometer el confort ni la experiencia del huésped.
Para Signify, parte de esa oportunidad se encuentra dentro de los propios hoteles. Habitaciones, pasillos, restaurantes, salones, zonas comunes y espacios operativos tienen necesidades distintas según el momento del día, su ocupación y la manera en que son utilizados.
“En un escenario de mayor presión sobre los costos, la eficiencia energética adquiere una dimensión cada vez más estratégica para la hotelería. Una infraestructura conectada permite utilizar los recursos de acuerdo con las necesidades reales de cada espacio, reducir consumos innecesarios y tener mayor visibilidad sobre la operación. La energía puede convertirse así en una variable que contribuya también a la competitividad del negocio”, señaló Manuel Palacio, líder en iluminación conectada para América Latina en Signify.
De habitaciones estáticas a espacios que responden
Una habitación no tiene las mismas necesidades cuando permanece vacía que cuando recibe a un huésped; tampoco requiere las mismas condiciones durante el descanso, el trabajo o los diferentes momentos de una estancia. Sin embargo, buena parte de la infraestructura convencional puede funcionar bajo parámetros similares sin distinguir necesariamente entre estos escenarios.
La iluminación conectada permite cambiar esa lógica. A través de soluciones como Interact y Dynalite de Signify, luminarias, sensores, controles, datos y software pueden integrarse para responder a la ocupación y a las condiciones de los espacios. Esto permite automatizar determinadas funciones, adaptar la iluminación según el uso y la disponibilidad de luz natural y ofrecer al operador mayor visibilidad sobre el funcionamiento del edificio.
Con este esquema, la eficiencia deja de depender únicamente de sustituir una tecnología por otra de menor consumo. También implica entender cómo se utilizan realmente los espacios y aprovechar la información disponible para tomar mejores decisiones operativas.
La iluminación conectada también transforma la experiencia dentro de la habitación. El huésped puede encontrar ambientes preparados para distintos momentos de su estancia, con escenas de iluminación para descansar, leer o crear una atmósfera más confortable, además de controles que facilitan ajustar las condiciones del espacio de manera sencilla. Para el hotel, la misma infraestructura permite responder a la ocupación de las habitaciones, automatizar determinadas funciones y tener mayor visibilidad sobre el funcionamiento de los espacios, ayudando a equilibrar la experiencia del huésped con una operación más eficiente.
Esta evolución forma parte de una transformación más amplia de los edificios. En marzo de 2026, Signify presentó una nueva generación de Interact para Edificios Inteligentes, una plataforma de iluminación conectada que centraliza el monitoreo, la automatización y la optimización en tiempo real. Presente en más de 40 mil proyectos a nivel global, Interact combina iluminación conectada y análisis de datos para mejorar el desempeño de los espacios, simplificar operaciones y contribuir a un uso más eficiente de los recursos.
“En hotelería, ya no se trata de elegir entre eficiencia y experiencia. La tecnología permite trabaįar sobre ambas al mismo tiempo: entender meįor cómo se utilizan los espacios, automatizar parte de la operación y crear ambientes que respondan a las necesidades del huésped. Para los hoteles, esa capacidad de adaptación cobra especial relevancia en un escenario en el que cada recurso debe utilizarse de manera más estratégica”, afirmó Palacio.
En el marco del Día Mundial del Turismo, que se conmemora cada 27 de septiembre, la conversación sobre el futuro de la hotelería colombiana va más allá de atraer más viajeros. En un entorno de mayores presiones operativas, el reto también está en construir espacios más eficientes, adaptables y capaces de responder a las personas que los reciben.
