Un ciudadano alemán fue inadmitido por Migración Colombia en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, en Cali, tras detectarse que su verdadero propósito de viaje no era turismo convencional, sino presuntamente actividades de explotación sexual en ciudades como Medellín y Cartagena.

Durante la entrevista migratoria, las autoridades encontraron múltiples inconsistencias en su versión: el extranjero aseguró que era su primera visita al país, pero los registros evidenciaron viajes previos frecuentes, especialmente a Medellín.

Además, al revisar su equipaje, los funcionarios hallaron elementos como juguetes sexuales y otros indicios que reforzaron las sospechas sobre el verdadero motivo de su ingreso.

Ante esto, se le negó la entrada al país bajo la figura de inadmisión, lo que significa que legalmente nunca ingresó a Colombia y deberá ser retornado a su lugar de origen o a un tercer país.