Los mercados internacionales mantienen expectativa frente al comportamiento de la economía estadounidense y sus posibles efectos sobre América Latina y Europa.

Expertos financieros siguen de cerca las cifras de empleo, inflación y crecimiento económico para determinar el futuro de las tasas de interés globales.

El comportamiento de la inteligencia artificial y las grandes empresas tecnológicas continúa impulsando las bolsas internacionales.