El rey del fútbol cerró la era más gloriosa de la historia argentina con un palmarés que ningún jugador individual puede igualar
Lionel Messi vivió en la década de 2020 la consagración definitiva de todo lo que había prometido durante sus años en el Barcelona y el PSG cuando la selección argentina le negaba el único título que le faltaba. La Copa América 2021 en el Maracaná fue el detonante que liberó todo: ese gol en la final ante Brasil, ese abrazo con Di María después del tanto definitivo, esas lágrimas mezcladas con la alegría más pura que ha vivido el fútbol sudamericano en años recientes. Con 34 años Messi ganó por fin su primera Copa América y con ella llegó la paz interior que necesitaba para entrar en el tramo final de su carrera con la tranquilidad del que sabe que ya completó todo lo que tenía que completar con su selección.
Lo que vino después superó cualquier expectativa imaginable. El Mundial Qatar 2022 fue la obra maestra de su carrera: el torneo más perfecto que ha jugado cualquier jugador individual en la historia moderna del fútbol con goles decisivos en cada fase, el doblete en la final ante Francia cuando el partido parecía perdido y la coronación como campeón del mundo por primera vez a los 35 años en lo que muchos consideran el partido más extraordinario que se ha jugado jamás. La Copa América 2024 completó el triplete de títulos con Argentina como bicampeón continental, y el Mundial 2026 fue el cierre emotivo de un ciclo donde Messi rompió el récord histórico de goles en una Copa del Mundo antes de caer en la final ante España con 39 años. En esta década Argentina ganó la Copa América 2021, el Mundial 2022, la Finalísima 2022, la Copa América 2024 y llegó a la final del Mundial 2026, y en todos esos torneos Messi fue la figura principal, el líder que llevó a una generación entera a la cima del fútbol mundial.
