México hace historia y llega a octavos de final por primera vez desde el Mundial de 1986

El Tri acaba de lograr algo que cuatro generaciones de aficionados mexicanos llevaban esperando: ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. Cuarenta años de frustraciones, de quintos partidos perdidos, de penales fallados y de noches que terminaban en llanto, quedaron atrás esta noche en el Azteca con una victoria 2-0 ante Ecuador que manda un mensaje claro al mundo: este México no es como los anteriores. Cinco partidos, cinco victorias, cero goles en contra, la única selección del torneo junto a Francia que mantiene su portería imbatida en todo el torneo. Los números no mienten y el sueño mexicano es completamente real.

Lo más impresionante de esta clasificación es que México llegó a ella de la manera más convincente posible, sin sufrir, sin necesitar penales, sin remontar desde atrás. Javier Aguirre construyó un equipo que sabe perfectamente lo que es y lo que hace: presión alta, contragolpes letales y una defensa que parece impenetrable. Julián Quiñones y Raúl Jiménez como referentes ofensivos, Gilberto Mora como la revelación del torneo en el mediocampo, y Raúl Rangel en el arco como uno de los porteros más sólidos del campeonato. El próximo domingo 5 de julio en el mismo Azteca, ante el ganador de Inglaterra vs Congo, México tendrá la oportunidad de soñar más grande todavía mientras el país entero sigue gritando con fe y con locura: ¿Y si sí?