en la década de 1980 tuvo lugar un experimento fortuito unos investigadores que trabajaban en el desierto de atacan dejaron por accidente una simple malla metálica expuesta al viento durante la noche a la mañana siguiente descubrieron que estaba cubierta de gotas de agua en uno de los lugares más secos del planeta aquella escena Aparentemente trivial terminó aspirando una idea que décadas después cambiaría la vida de pueblos enteros
