El Embajador llega a Barranquilla con su mayor inversión histórica y la obligación de demostrar que sirvió de algo

Millonarios visita esta noche el estadio Romelio Martínez de Barranquilla en uno de los partidos más exigentes del calendario del segundo semestre, y lo hace en un momento donde la presión sobre el proyecto es enorme considerando la inversión histórica de 16.000 millones de pesos que el club realizó en este mercado de pases. Stiven Barreiro desde León de México, Jhomier Guerrero bicampeón con Junior, Andrey Estupiñán máximo goleador del semestre anterior y el regreso de Daniel Ruiz desde el CSKA de Moscú son los refuerzos que la directiva azul adquirió con la ambición de construir un equipo capaz de pelear el título que el club no gana desde hace varios semestres. Esta noche en Barranquilla ante el bicampeón vigente es la primera prueba real de si esa inversión se tradujo en un equipo más competitivo o si los nuevos jugadores todavía necesitan tiempo para encontrar los automatismos que se construyen con partidos y no con entrenamientos.

Lo que más ilusiona a la hinchada millonaria para este partido es precisamente la presencia de Jhomier Guerrero, el volante que conoce perfectamente los secretos de Junior desde adentro después de haber sido parte del plantel bicampeón y que esta noche juega por primera vez contra su exequipo en el estadio donde celebró sus títulos. Esa motivación personal combinada con el conocimiento táctico del rival puede ser el factor diferencial que Millonarios necesita para sacar un resultado positivo en una cancha históricamente difícil para los visitantes. El técnico Fabián Bustos sabe que una victoria en el Romelio Martínez sería el mejor mensaje posible para una hinchada que invirtió en abonos y en ilusiones esperando un Millonarios capaz de competir de tú a tú con los mejores del fútbol colombiano en cualquier estadio del país.