Milly Alcock es la única ganadora indiscutible del fracaso de Supergirl
En medio de la tormenta financiera y las críticas al guion, las malas decisiones creativas y la decepcionante taquilla, hay un nombre que emerge de Supergirl sin una sola mancha: Milly Alcock. La actriz australiana de 25 años recibió elogios prácticamente unánimes de críticos y público por su interpretación de Kara Zor-El, con reseñas que la definen como magnética, compleja y capaz de sostener todo el peso de una película sobre sus hombros. Medios como IndieWire, Rolling Stone y The Guardian coincidieron en señalar que lo que hace especial a esta Supergirl es precisamente la actuación de Alcock, quien logró transmitir la dureza de una mujer forjada por el dolor sin perder la humanidad que hace amable al personaje. Una hazaña actoral que en otra película con mejor guion habría generado conversaciones sobre premios.
Lo que hace más extraordinario su desempeño es el contexto: Alcock llegó al papel después de conquistar al mundo entero como Rhaenyra Targaryen en La Casa del Dragón, una actuación que ya la había instalado entre las mejores de su generación. Pasar de ese nivel de exposición a convertirse en una superheroína del DCU con la presión de la segunda película de un universo recién nacido requiere una seguridad y una madurez actoral que pocos tienen a su edad. DC Studios y James Gunn ya confirmaron que Alcock regresará como Supergirl en Man of Tomorrow en 2027, y la industria lo celebra: el fracaso de la película no es suyo, y el futuro del personaje en buenas manos sigue siendo uno de los activos más valiosos que tiene el nuevo DCU.
