El ministro del Interior, Rodrigo Lara, defendió públicamente la presencia y el porte de armas por parte del presidente Abelardo De La Espriella durante los patrullajes realizados en Santa Marta, en el marco de la respuesta estatal ante el paro armado decretado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). El pronunciamiento se dio a la par con el anuncio del envío de un contingente especial de la Fuerza Pública para contener la situación de orden público en la capital del Magdalena.
Puntos clave de las declaraciones y del operativo de seguridad
- Justificación del patrullaje presidencial: Rodrigo Lara argumentó que ver al mandatario en las calles portando una pistola y chaleco evidencia a un jefe de Estado «en terreno» que busca enviar el mensaje de que el Gobierno no se dejará intimidar por las estructuras criminales.
- Despliegue militarizado: En cumplimiento de la orden presidencial de militarización, el Ministerio de Defensa movilizó a más de 500 uniformados equipados con fuerzas especiales, patrullaje fluvial y aeronaves dotadas con visión nocturna de alta precisión para vigilar la ciudad y los corredores viales clave.
- Origen de la escalada violenta: La cartera de Interior señaló que la reacción de las ACSN surge como respuesta a la persecución oficial y a las recientes bajas de altos mandos de la organización, entre ellos alias ‘El Cholo’ y ‘Bendito Menor’.
- Ultimátum a la cúpula delictiva: En el desarrollo del más reciente consejo de seguridad en la zona, el presidente De La Espriella responsabilizó directamente de la intimidación ciudadana a los alias ‘Pinocho’, ‘Patiliso’, ‘Flash’ y ‘Jacob’, advirtiendo que las autoridades intensificarán su búsqueda hasta lograr su captura.
