El Ministerio de Salud presentó los detalles de la primera fase del plan de choque anunciado por el Gobierno para enfrentar la crisis del sistema y destrabar la atención de pacientes que tienen medicamentos, procedimientos o tratamientos pendientes.

Según la cartera, fueron identificados 1.069.196 usuarios con atenciones represadas. El plan priorizará los casos de acuerdo con su nivel de riesgo, especialmente aquellos en los que existe peligro para la vida o de pérdida irreversible de la respuesta terapéutica. Entre ellos se encuentran pacientes con cáncer, VIH, enfermedades huérfanas, enfermedades neurodegenerativas, diabetes insulinodependiente y personas que requieren trasplantes.

También tendrán atención prioritaria pacientes con alta probabilidad de hospitalización o descompensación, incluyendo personas con EPOC, asma, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica y gestantes que necesitan tratamientos esenciales.

La estrategia contempla cuatro pasos: identificar al paciente y la atención pendiente, establecer qué medicamento o procedimiento requiere y quién debe garantizarlo, destrabar los recursos necesarios y hacer seguimiento hasta verificar que el servicio haya sido efectivamente recibido. El Ministerio señaló que este proceso tendrá trazabilidad entre septiembre y diciembre de 2026.

Uno de los principales desafíos es la financiación. El Gobierno anunció un mecanismo extraordinario de compra de cartera con 0 % de interés y un año de periodo de gracia para respaldar las atenciones incluidas en esta primera fase. Sin embargo, los $10 billones que habían sido anunciados durante la campaña para este propósito no están actualmente disponibles, por lo que el Ministerio y la ADRES estudian alternativas para movilizar recursos dentro del sistema.

La primera fase busca comenzar antes de finalizar septiembre y concentrarse en los pacientes que enfrentan mayores riesgos por las demoras en el acceso a servicios de salud.