El departamento de Nariño atraviesa una preocupante emergencia por la propagación de incendios forestales que han afectado diferentes municipios y han puesto en riesgo zonas rurales, cultivos, fuentes hídricas y ecosistemas estratégicos.
Ante la magnitud de la situación, las autoridades departamentales declararon la calamidad pública y la urgencia manifiesta, con el objetivo de agilizar la destinación de recursos y fortalecer la capacidad de respuesta frente a las conflagraciones. En los últimos días se han reportado cerca de 150 incendios en el departamento, con más de 1.800 hectáreas afectadas en 29 municipios.
Entre las zonas que han registrado emergencias se encuentran Los Andes Sotomayor, Ancuya, Santacruz, Linares, La Llanada y Guaitarilla. En algunos sectores, las llamas han avanzado durante varios días y han amenazado viviendas, animales, cultivos y fuentes de abastecimiento de agua.
Como parte de las medidas de atención, la Gobernación anunció la aceleración de una inversión superior a 3.500 millones de pesos para fortalecer a 32 cuerpos de bomberos voluntarios con equipos, herramientas y kits especializados. También se contempla la creación de una brigada departamental de reacción inmediata para apoyar a los municipios que vean superada su capacidad operativa.
Las autoridades advierten que las condiciones secas podrían mantenerse durante agosto e incluso intensificarse en septiembre, por lo que se mantiene el monitoreo permanente y la coordinación entre alcaldías, organismos de socorro y entidades departamentales.
La Gobernación hizo además un llamado a la ciudadanía para evitar actividades que puedan provocar nuevos incendios, reportar oportunamente cualquier emergencia y seguir las recomendaciones de las autoridades mientras continúan las labores de control.
