Productores de Nariño y la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) avanzan en la construcción de una agenda de investigación que busca responder a las principales necesidades del sector pecuario. La iniciativa pretende que el conocimiento científico llegue directamente a las fincas para fortalecer la productividad, la sostenibilidad y la competitividad de la ganadería regional.

La construcción de esta agenda surge como un

Entre las prioridades planteadas se encuentran el mejoramiento genético, la sanidad animal, la nutrición del ganado, el manejo de pasturas, la producción sostenible, el bienestar animal y la adaptación de los sistemas ganaderos frente a los efectos de la variabilidad climática. También se busca fortalecer la transferencia de tecnología para que los avances de la investigación lleguen de manera oportuna a los productores.

Fedegán explicó que la apuesta consiste en cerrar la brecha entre la investigación y la actividad productiva, promoviendo que universidades, centros de investigación y organizaciones del sector desarrollen estudios enfocados en las necesidades de los ganaderos y en el fortalecimiento de la economía rural.

Nariño es uno de los departamentos con mayor tradición ganadera del país y miles de familias dependen de esta actividad como principal fuente de ingresos. Por ello, la implementación de herramientas científicas y tecnológicas representa una oportunidad para aumentar la productividad, reducir costos de producción y mejorar la competitividad del sector en los mercados nacionales.

La agenda de investigación también contempla la articulación con instituciones académicas y entidades públicas para impulsar proyectos de innovación que contribuyan a una ganadería más eficiente, sostenible y resiliente, beneficiando tanto a pequeños como a medianos productores del departamento.

espacio de diálogo entre ganaderos, investigadores, gremios y expertos, quienes trabajan de manera conjunta para identificar los principales retos que enfrenta la producción bovina en el departamento. La meta es orientar los proyectos científicos hacia soluciones que puedan aplicarse en las condiciones reales del campo nariñense.