A menos de dos semanas del relevo presidencial, la tensión entre el Gobierno saliente y la administración entrante ha escalado a un choque directo por la logística y el simbolismo del 7 de agosto. El presidente Gustavo Petro emitió una orden categórica a las Fuerzas Militares y de Policía: prohibió de manera absoluta cualquier preparativo en instalaciones castrenses para albergar la ceremonia de posesión de su sucesor, Abelardo de la Espriella.
La directriz busca neutralizar la intención de De la Espriella de juramentarse en una base militar del convulso departamento del Cauca, una movida diseñada por el líder de derecha para enviar un mensaje de respaldo a la tropa en una de las zonas con mayor conflictividad del país.
El veto logístico: «El presidente obedece al pueblo, no a las armas»
Durante una alocución pública, Petro hizo valer su autoridad como comandante supremo de las Fuerzas Armadas hasta el último instante de su mandato, marcando una profunda línea ideológica sobre la naturaleza del poder civil.
- La orden: “Ni el Ejército, ni la Armada, ni la Policía Nacional bajo mis órdenes, hasta el último segundo que sea presidente (…), deben alistar ni una sola silla, ni un solo espacio de ninguna instalación militar”, sentenció el jefe de Estado.
- El argumento simbólico: Petro calificó como una «afrenta contra la democracia» la pretensión del mandatario electo. Insistió en que las autoridades civiles deben juramentarse ante la ciudadanía y no al amparo de fusiles. “Las armas de la República obedecen al pueblo”, subrayó, advirtiendo que solo a partir de su juramentación el nuevo presidente podrá disponer de las guarniciones.
Pulso en el Capitolio: El Congreso alista maletas al Cauca
Mientras el Ejecutivo frena la logística militar, el Legislativo avanza en la viabilidad legal y operativa del traslado. Dado que la Constitución exige que el presidente preste juramento ante el Congreso, la bancada afín al gobierno entrante impulsó una maniobra inédita:
- Votación en el Senado: Con 55 votos a favor y 32 en contra, la corporación aprobó una proposición para trasladar temporalmente la sede del Congreso al Cauca el próximo 7 de agosto.
- Freno en la Cámara: La iniciativa aún requiere el aval de la Cámara de Representantes para materializarse. Simultáneamente, cursa una propuesta alterna de la senadora Jennifer Pedraza, que aprueba el acto en territorio caucano, pero condiciona que este no se realice en una guarnición militar.
Alerta de seguridad y un inusual llamado al confinamiento social
Más allá del debate institucional, Petro lanzó una grave advertencia sobre el orden público en el Cauca de cara al 7 de agosto. El mandatario saliente aseguró que labores de inteligencia han detectado el ingreso masivo de armamento desde Ecuador hacia ese departamento, perfilando un escenario de alto riesgo.
Para Petro, la posesión en el Cauca podría ser una «trampa de violencia» orientada a provocar enfrentamientos. En consecuencia, el líder de izquierda, quien días atrás llamó a la «resistencia», pidió esta vez a sus bases sociales —campesinos, indígenas, comunidades afro y jóvenes— que no salgan de sus casas ni participen en movilizaciones durante esa jornada, reservando la protesta pacífica para etapas posteriores a la transición oficial.
