El coronel activo del Ejército Nacional Julián Ferney Rincón Ricaurte negó su responsabilidad en el presunto escándalo de corrupción relacionado con la contratación del mantenimiento de los helicópteros MI-17, una flota clave para las operaciones de las Fuerzas Militares. Durante la audiencia de imputación de cargos, el oficial rechazó de manera tajante las acusaciones formuladas por la Fiscalía General de la Nación.

En el desarrollo de la diligencia judicial, la fiscal del caso le preguntó al coronel si aceptaba los cargos imputados, a lo que Rincón respondió de forma clara: “No, no acepto los cargos, su señoría”. Con esta negativa, el proceso penal continuará por la vía ordinaria, permitiendo a la Fiscalía avanzar hacia las siguientes etapas de la investigación.

El caso se centra en presuntas irregularidades en un contrato de mantenimiento de helicópteros MI-17, aeronaves de fabricación rusa utilizadas por el Ejército Nacional. De acuerdo con el ente investigador, el contrato tendría un valor aproximado de 32 millones de dólares y habría sido direccionado de manera irregular para favorecer a determinados contratistas, vulnerando los principios de transparencia y legalidad de la contratación pública.

Previamente, un juez de control de garantías legalizó la captura del coronel Rincón y de dos civiles vinculados al proceso, decisión que permitió avanzar hacia la audiencia de imputación. Entre los otros implicados figuran Hugo Alejandro Mora Tamayo, exsecretario general del Ministerio de Defensa, y Diego Alejandro Manrique, asesor de la Dirección de Proyección de Capacidades e Innovación de esa cartera.

Todos los capturados quedaron formalmente vinculados al proceso judicial y deberán responder por su presunta participación en las anomalías contractuales. Mientras tanto, la Fiscalía continúa recopilando pruebas para esclarecer los hechos y establecer las responsabilidades en uno de los escándalos más sensibles relacionados con la contratación en el sector defensa.