En Sogamoso continúan en aumento las denuncias ciudadanas por contaminación auditiva asociada al funcionamiento de establecimientos nocturnos en distintos sectores de la ciudad.
Habitantes aseguran que el exceso de ruido se ha vuelto una problemática recurrente, afectando directamente la tranquilidad, el descanso y la calidad de vida de quienes residen en zonas cercanas.
De acuerdo con los reportes, los altos niveles de volumen —especialmente durante fines de semana y puentes festivos— se prolongan hasta la madrugada, superando los límites permitidos por la normatividad vigente.
Sectores como el universitario, El Laguito y el centro concentran la mayoría de las quejas, donde vecinos manifiestan que, pese a reiterados llamados de atención, algunos establecimientos no implementan medidas efectivas para controlar el impacto sonoro.
La comunidad ha reiterado su inconformidad y solicita una intervención más contundente por parte de las autoridades municipales, la Policía y los entes de control, con el fin de intensificar operativos, realizar mediciones de ruido y aplicar sanciones a quienes incumplan la ley. Expertos en salud advierten que la exposición constante a altos niveles de ruido puede generar efectos negativos tanto físicos como mentales. Entre las principales consecuencias se encuentran alteraciones del sueño, estrés, irritabilidad y posibles afectaciones auditivas a largo plazo. Ante este panorama, los ciudadanos insisten en la necesidad de equilibrar la actividad comercial nocturna con el derecho al descanso, promoviendo el cumplimiento de las normas y la convivencia en la ciudad.
