Nueva Delhi lleva años enfrentando uno de los problemas ambientales más graves de India: una contaminación atmosférica que se intensifica especialmente durante los meses de otoño e invierno y que afecta con particular fuerza a las zonas donde se concentran vehículos, actividad comercial y población.
Ante este escenario, las autoridades y diferentes instituciones científicas han recurrido a tecnologías de purificación del aire, entre ellas las denominadas torres de smog, sistemas de filtración electrostática y dispositivos diseñados específicamente para funcionar cerca de intersecciones con tráfico intenso.
Sin embargo, aunque estas tecnologías han recibido una gran atención pública, su alcance real continúa siendo objeto de evaluación. La evidencia disponible indica que pueden producir reducciones localizadas de partículas contaminantes, pero no sustituyen las políticas destinadas a disminuir las emisiones en su origen.
Una ciudad atrapada por la contaminación
La contaminación del aire en Delhi no tiene una sola causa. El problema es el resultado de la combinación de emisiones vehiculares, polvo de las carreteras y obras de construcción, actividades industriales, combustión de biomasa y residuos, además de factores meteorológicos que dificultan la dispersión de los contaminantes.
La situación suele agravarse durante el invierno. Las condiciones atmosféricas pueden favorecer la acumulación de partículas cerca de la superficie, mientras que los vientos débiles y las inversiones térmicas reducen la capacidad de la atmósfera para dispersar los contaminantes.
La investigación científica también ha señalado que los cruces viales son puntos especialmente sensibles. Los vehículos que permanecen detenidos, aceleran o frenan constantemente pueden generar concentraciones elevadas de contaminantes alrededor de las intersecciones, exponiendo especialmente a peatones, motociclistas, vendedores y trabajadores que permanecen durante largos periodos en la vía pública.
Por ese motivo, una parte de los esfuerzos tecnológicos de India se ha dirigido precisamente a estos puntos de concentración.
Las torres de smog: grandes sistemas de filtración al aire libre
Las denominadas smog towers son estructuras diseñadas para captar grandes cantidades de aire ambiental, hacerlas pasar por sistemas de filtración y devolver al exterior un aire con una menor concentración de determinadas partículas.
Uno de los proyectos más conocidos de Delhi se encuentra en Baba Kharak Singh Marg, en Connaught Place. La torre tiene aproximadamente 24 metros de altura y fue diseñada para procesar alrededor de 1.000 metros cúbicos de aire por segundo mediante un sistema compuesto por ventiladores y múltiples filtros.
El sistema utiliza ventiladores para captar aire desde la parte superior de la estructura y posteriormente liberar el aire filtrado a menor altura. El proyecto fue concebido como un experimento para estudiar si una instalación de este tipo podía generar una zona localizada de aire más limpio.
La instalación también cuenta con un sistema SCADA destinado a recopilar información sobre su funcionamiento y facilitar el seguimiento de variables relacionadas con la operación del equipo.
¿Qué papel desempeña la filtración electrostática?
Una de las tecnologías empleadas en estos sistemas es la filtración electrostática.
El principio básico consiste en cargar eléctricamente las partículas suspendidas en el aire para favorecer su captura mediante superficies colectoras. De esta manera, partículas presentes en el humo, polvo y otros aerosoles pueden ser retenidas por el sistema de filtración.
En el caso de la torre de Connaught Place, la documentación del proyecto señala la utilización de miles de filtros de aire electrostáticos destinados a capturar micropartículas.
La tecnología no debe confundirse con un filtro doméstico convencional. En una torre urbana el desafío es mucho mayor: el sistema debe tratar enormes cantidades de aire mientras se encuentra expuesto a condiciones atmosféricas variables y a una contaminación que continúa siendo generada a su alrededor.
El antecedente de los sistemas instalados en cruces de tráfico
La idea de intervenir directamente en los puntos de mayor circulación vehicular tampoco es nueva en India.
El Departamento de Ciencia y Tecnología de India, en colaboración con instituciones científicas como CSIR-NEERI, desarrolló los denominados WAYU, o Wind Augmentation and Air Purifying Units.
Estos dispositivos fueron concebidos para colocarse cerca de carreteras, separadores e intersecciones y combinan la generación de movimiento de aire con sistemas de filtración destinados a reducir contaminantes. El programa gubernamental identifica expresamente las intersecciones de tráfico como lugares en los que este tipo de tecnología puede ser utilizada.
El objetivo es atacar un problema muy concreto: la contaminación generada a nivel del suelo por vehículos que permanecen detenidos o circulan lentamente.
En una intersección congestionada, los automóviles, autobuses, motocicletas y vehículos comerciales pueden pasar largos periodos con los motores encendidos. Las aceleraciones posteriores al cambio de semáforo también pueden contribuir a aumentar las emisiones.
Por ello, el concepto de instalar sistemas de purificación cerca de estos puntos busca actuar sobre el aire que respiran las personas que se encuentran en sus inmediaciones.
Los estudios muestran resultados, pero también limitaciones
Uno de los aspectos más importantes para entender estas iniciativas es que una reducción local de contaminantes no significa que una ciudad completa haya solucionado su problema de contaminación.
Un estudio publicado sobre dispositivos de control de contaminación utilizados en intersecciones de Delhi encontró reducciones de entre aproximadamente 34 % y 49 % para PM10 en el aire de entrada y de entre 19 % y 25 % para PM2.5, dependiendo de las condiciones y del dispositivo analizado. El estudio también registró partículas capturadas durante miles de horas de operación.
Estos resultados son relevantes porque muestran que los equipos pueden tener una función de mitigación localizada.
Pero también dejan claro que su efecto debe analizarse en relación con el volumen de contaminación que existe alrededor de la instalación.
Una intersección puede recibir constantemente nuevas emisiones procedentes de cientos o miles de vehículos. El aire, además, está en movimiento y los contaminantes pueden desplazarse, dispersarse y transformarse rápidamente.
El gran problema: limpiar el aire mientras se sigue contaminando
Esta es precisamente una de las principales críticas científicas a las torres de smog.
Una revisión especializada sobre estas tecnologías concluyó que tratar de “aspirar” la contaminación atmosférica de una ciudad abierta presenta enormes dificultades debido a que el aire no se encuentra contenido en un espacio cerrado y los contaminantes continúan siendo emitidos y transportados por la atmósfera.
En otras palabras, una torre puede filtrar una determinada cantidad de aire, pero eso no significa que pueda controlar por sí sola la enorme masa de aire contaminado que circula sobre una megaciudad.
La propia experiencia de Delhi ha llevado a una conclusión similar.
El proyecto de Connaught Place tuvo una eficacia limitada
El Gobierno de Delhi recoge actualmente el proyecto de la torre de Baba Kharak Singh Marg como un estudio piloto destinado a determinar si estos sistemas pueden reducir las concentraciones de PM2.5 y PM10 en zonas específicas.
El Economic Survey of Delhi 2025-26 señala que el estudio realizado por IIT Bombay encontró eficiencias diferentes según la distancia respecto de la torre y estimó una reducción aproximada del 13 % de los contaminantes dentro de un radio de 500 metros durante el invierno.
El documento también concluye que la torre tuvo una eficacia limitada debido a que la zona de influencia del chorro de aire filtrado era demasiado pequeña para garantizar un efecto amplio sobre el entorno.
Esta conclusión es fundamental para entender por qué las torres de smog no pueden considerarse una solución definitiva para la contaminación de Delhi.
Entonces, ¿por qué siguen estudiándose estas tecnologías?
A pesar de sus limitaciones, los sistemas de purificación pueden tener utilidad en determinados escenarios.
Las intersecciones de tráfico presentan una característica particular: las personas se encuentran muy cerca de la fuente de contaminación.
Un peatón esperando un semáforo, un agente de tránsito, un vendedor ambulante o un trabajador de un establecimiento situado junto a una avenida pueden estar expuestos directamente a partículas procedentes del tráfico.
En esos espacios, una tecnología capaz de disminuir parcialmente la concentración de partículas puede convertirse en una herramienta complementaria.
El problema aparece cuando se pretende presentar estos dispositivos como una solución capaz de limpiar toda una ciudad.
La diferencia entre ambos enfoques es importante: una torre puede contribuir a mejorar las condiciones de un área concreta, pero no sustituye la reducción de emisiones en las fuentes contaminantes.
Delhi también ha recurrido a sistemas de nebulización
La estrategia de la ciudad no se ha limitado a las torres de filtración.
Durante 2025, el Gobierno de Delhi impulsó sistemas automáticos de nebulización para combatir especialmente el polvo de las carreteras y otras partículas asociadas con el movimiento vehicular y las actividades de construcción.
Uno de los sistemas instalados en Lodhi Road cubría aproximadamente 560 metros y utilizaba postes equipados con boquillas de alta presión. El proyecto fue planteado como parte de una estrategia más amplia de control de la contaminación en vías con elevados niveles de partículas.
Posteriormente, las autoridades anunciaron planes para ampliar este tipo de sistemas a cientos de puntos de la ciudad, incluyendo zonas identificadas como focos de contaminación.
Esto demuestra que Delhi está combinando diferentes herramientas: filtración, nebulización, monitoreo y medidas destinadas a controlar las emisiones y el polvo.
La diferencia entre filtrar partículas y eliminar la contaminación
Otro punto importante es que no todos los contaminantes atmosféricos pueden tratarse de la misma manera.
Las partículas PM10 y PM2.5 son sólidos o líquidos microscópicos suspendidos en el aire y pueden ser capturadas mediante diferentes sistemas de filtración.
Sin embargo, gases como los óxidos de nitrógeno, el monóxido de carbono o determinados compuestos orgánicos requieren tecnologías diferentes.
Por ello, una instalación que demuestra una determinada eficiencia para PM2.5 no necesariamente significa que haya eliminado todos los contaminantes presentes en el aire.
Este aspecto es especialmente importante en zonas de tráfico intenso, donde las emisiones vehiculares incluyen tanto partículas como contaminantes gaseosos.
¿Qué tan efectiva es la precipitación electrostática?
La precipitación electrostática es una tecnología conocida en ingeniería ambiental y no constituye una invención reciente.
Su funcionamiento aprovecha las propiedades eléctricas de las partículas. Estas son cargadas y posteriormente atraídas hacia superficies colectoras de signo contrario, donde quedan retenidas.
Su ventaja es que puede capturar partículas sin depender exclusivamente de filtros mecánicos.
Sin embargo, su rendimiento depende del diseño del equipo, del tamaño de las partículas, de la concentración de contaminantes, del flujo de aire y de las condiciones de funcionamiento.
Además, los sistemas necesitan mantenimiento. Las superficies colectoras y otros componentes deben mantenerse en condiciones adecuadas para conservar su eficiencia.
Por ello, instalar una estructura en una avenida no garantiza automáticamente una mejora sustancial de la calidad del aire.
La importancia del monitoreo
Uno de los aspectos más relevantes de los proyectos de Delhi es precisamente el monitoreo.
No basta con instalar una torre y medir el aire inmediatamente en su salida. Para determinar si realmente funciona, es necesario comparar las concentraciones de contaminantes antes y después de la intervención, analizar las condiciones meteorológicas y establecer qué parte del cambio puede atribuirse al dispositivo.
El Gobierno de Delhi ha planteado el proyecto de Connaught Place como una experiencia piloto precisamente para evaluar su desempeño bajo diferentes condiciones ambientales.
Este tipo de evaluación resulta fundamental porque la calidad del aire puede variar considerablemente incluso en cuestión de horas debido al viento, temperatura, humedad, tráfico y otras fuentes de emisiones.
La contaminación de Delhi no se resolverá con una sola tecnología
El caso de las torres de smog refleja un debate mucho más amplio sobre cómo deben enfrentarse los problemas ambientales de las grandes ciudades.
Las tecnologías de purificación pueden formar parte de una estrategia, pero las principales políticas deben concentrarse también en reducir la contaminación desde su origen.
Esto incluye mejorar el transporte público, reducir las emisiones de vehículos, acelerar la electrificación del transporte, controlar las emisiones industriales, reducir el polvo de las obras, mejorar la gestión de residuos y disminuir las quemas que contribuyen al deterioro de la calidad del aire.
La investigación sobre Delhi ha señalado que las emisiones vehiculares, las actividades industriales, el crecimiento urbano y otras fuentes interactúan de manera compleja. Por ello, la solución requiere múltiples medidas simultáneas.
¿Está desplegando Nueva Delhi nuevas torres en todos sus cruces?
Aquí es necesario hacer una distinción para evitar una información engañosa.
No existe, en las fuentes oficiales consultadas, confirmación de un despliegue masivo en 2026 de nuevas torres de precipitación electrostática en todos los cruces de alto tráfico de Nueva Delhi.
Lo que sí está documentado es que Delhi mantiene programas relacionados con torres de smog, que existen proyectos de purificación de aire diseñados para zonas de tráfico y que las autoridades continúan evaluando distintas tecnologías para reducir la contaminación.
El Departamento de Medio Ambiente de Delhi mantiene una partida específica para el proyecto de torres de smog y señala que la instalación de Baba Kharak Singh Marg forma parte de un estudio destinado a determinar la eficacia de estos sistemas.
Al mismo tiempo, los proyectos WAYU desarrollados por instituciones científicas indias representan un antecedente claro de tecnologías destinadas a las intersecciones de tráfico.
Por eso, presentar la situación como una expansión masiva ya confirmada de nuevas torres electrostáticas en cada cruce sería exagerar la evidencia disponible.
Un experimento tecnológico dentro de una crisis ambiental mucho mayor
Las torres de smog son, en última instancia, una muestra del esfuerzo de India por utilizar ingeniería y tecnología frente a una crisis ambiental que tiene múltiples causas.
Su funcionamiento resulta llamativo: enormes ventiladores captan aire contaminado, los sistemas de filtración retienen parte de las partículas y el aire tratado vuelve al entorno.
Pero el desafío de Delhi es mucho más grande que la capacidad de cualquier estructura individual.
La experiencia de los últimos años ha mostrado que estas instalaciones pueden generar beneficios localizados, pero también que su impacto sobre la contaminación urbana general es limitado.
La verdadera batalla se encuentra en las fuentes de emisión.
Reducir la cantidad de contaminantes que llegan al aire sigue siendo mucho más importante que intentar retirar posteriormente esos contaminantes de una atmósfera abierta.
Por ello, las torres, los filtros electrostáticos, los sistemas WAYU, la nebulización y otras tecnologías pueden tener un papel complementario, especialmente en zonas críticas. Pero su éxito definitivo dependerá de que estén acompañados por políticas capaces de reducir las emisiones vehiculares, industriales y de polvo que alimentan el problema.
Para Nueva Delhi, la tecnología puede ser una herramienta útil. Pero ninguna torre puede sustituir una estrategia integral de calidad del aire.
