A partir del 15 de julio de 2026, Colombia culminará el proceso de reducción gradual de la jornada laboral establecido por la Ley 2101 de 2021, una medida que disminuye la jornada máxima legal de trabajo de 44 a 42 horas semanales sin afectar el salario ni las prestaciones sociales de los trabajadores.

Con esta modificación concluye un cronograma que inició en julio de 2023 y que buscó modernizar las condiciones laborales en el país, promoviendo un mayor equilibrio entre la vida personal y el trabajo, al tiempo que se mantienen intactos los derechos de los empleados.

Reducción de jornada

La nueva jornada de 42 horas aplica para los trabajadores del sector público y privado que cuenten con un contrato laboral vigente. Esto significa que las empresas deberán ajustar los horarios de trabajo sin reducir el salario mensual de sus empleados ni modificar las condiciones pactadas en sus contratos.

El Ministerio del Trabajo recordó que esta medida no afecta el monto del sueldo ni las prestaciones sociales, ya que únicamente disminuye el número máximo de horas que pueden laborarse durante la semana.

Sin embargo, la norma no cobija a todos los trabajadores. Quedan excluidos los contratistas por prestación de servicios, los trabajadores independientes sin vínculo laboral, los integrantes del Congreso de la República, miembros de las Fuerzas Militares y de Policía, personas con jornadas especiales reguladas por otras normas, menores de edad autorizados para trabajar y quienes desarrollan labores consideradas insalubres o peligrosas bajo regímenes especiales.

Aumentará el valor de la hora ordinaria

Uno de los principales efectos de esta reducción será el incremento en el valor de la hora ordinaria de trabajo.

Como el salario mensual permanece igual y disminuye el número de horas laboradas durante la semana, cada hora trabajada tendrá un mayor valor económico. Esto impactará directamente la liquidación de conceptos como las horas extras, los recargos nocturnos y el trabajo realizado en domingos y festivos.

Con el salario mínimo mensual vigente de $1.750.905, el valor de la hora ordinaria pasará aproximadamente de $7.959 a $8.338, incremento que servirá como base para calcular todos los pagos adicionales establecidos por la legislación laboral colombiana.

Las empresas deberán actualizar sus sistemas de nómina para garantizar que las liquidaciones se realicen conforme a la nueva jornada laboral.

Cambios en los recargos

Además de la reducción de la jornada semanal, continúa el ajuste progresivo de los recargos por trabajo en domingos y días festivos.

Desde el 1 de julio de 2026, el recargo dominical y festivo será del 90 %, mientras que a partir del 1 de julio de 2027 llegará al 100 %, fortaleciendo así la remuneración para quienes deban laborar durante estos días.

Estas modificaciones hacen parte del proceso de actualización de las condiciones laborales que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores colombianos sin afectar la productividad de las empresas.

Reducción gradual de la jornada laboral

La implementación de la Ley 2101 de 2021 se desarrolló de manera escalonada para facilitar la adaptación de empleadores y trabajadores.

El cronograma quedó distribuido de la siguiente manera:

  • En julio de 2023 la jornada pasó de 48 a 47 horas semanales.
  • En 2024 se redujo a 46 horas.
  • En 2025 disminuyó a 44 horas.
  • Finalmente, desde el 15 de julio de 2026 la jornada máxima será de 42 horas semanales.

Este proceso permitió que las empresas ajustaran progresivamente sus horarios y estructuras operativas sin afectar la continuidad de sus actividades.

Fortalece los derechos laborales

La reducción definitiva de la jornada laboral representa uno de los cambios más importantes en la legislación laboral colombiana de los últimos años. Además de favorecer el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, también incrementa el valor de la hora trabajada y mejora la remuneración por conceptos como horas extras y recargos.

Con la entrada en vigencia de la jornada de 42 horas semanales, empleadores y trabajadores deberán adaptarse a las nuevas disposiciones, garantizando el cumplimiento de la ley y el respeto por los derechos laborales establecidos en Colombia.