
El presidente Abelardo de la Espriella firmó este martes 8 de septiembre el Decreto 1368, una decisión que modifica las condiciones relacionadas con el porte de armas de fuego en Colombia.
La medida levanta la suspensión general que había sido establecida para el porte de armas en el territorio nacional.
El anuncio representa uno de los cambios más importantes en materia de seguridad durante los primeros meses del nuevo Gobierno.
La decisión había sido una de las propuestas planteadas durante la campaña presidencial y ahora comienza a generar diferentes reacciones.
Sin embargo, el levantamiento de la suspensión no significa que cualquier persona pueda portar un arma de manera automática.
El nuevo escenario contempla controles y requisitos que deberán ser cumplidos por quienes busquen autorización.
Las autoridades tendrán la responsabilidad de establecer y aplicar los mecanismos de vigilancia correspondientes.
El debate también gira alrededor de los posibles efectos que la medida pueda tener sobre la seguridad ciudadana.
Mientras algunos sectores consideran que puede fortalecer la capacidad de defensa de los ciudadanos, otros expresan preocupación por los riesgos asociados al mayor acceso a armas de fuego.
