Un nuevo sismo, de magnitud 4,6 según los reportes iniciales (posteriormente ajustado a 4,2 por las autoridades sismológicas), sacudió este lunes el norte de Venezuela, cinco días después de los devastadores terremotos que afectaron al país. Aunque la réplica no provocó daños adicionales de consideración, volvió a generar temor entre la población y obligó a mantener las medidas de prevención en las zonas más afectadas. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros, con el apoyo de equipos nacionales e internacionales, en medio de una emergencia humanitaria que deja cientos de edificios dañados y miles de damnificados.
