La Organización Mundial de la Salud presentó una nueva guía que impulsa una transformación global en la forma de planificar las ciudades. El objetivo es construir entornos urbanos más saludables, sostenibles y equitativos para millones de personas en todo el mundo.
OMS lanza guía global para promover ciudades más saludables y sostenibles
La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó una nueva guía internacional que busca transformar las políticas urbanas en favor de la salud y el bienestar de las personas. El documento, titulado “Una nueva era para la salud urbana”, propone una estrategia integral para que las ciudades se conviertan en espacios más saludables, sostenibles y equitativos.
Según la OMS, más del 55 % de la población mundial vive actualmente en zonas urbanas, y se espera que esta cifra supere el 70 % para el año 2050. Este rápido crecimiento urbano, aunque ha impulsado el desarrollo económico, también ha generado serios desafíos: contaminación del aire, falta de espacios verdes, escasez de vivienda adecuada y un aumento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
El informe advierte que la contaminación del aire causa alrededor de siete millones de muertes al año, y que casi todos los habitantes de las grandes ciudades respiran aire que supera los niveles seguros establecidos por la organización. Frente a ello, la guía propone un enfoque de planificación urbana que integre la salud pública con la movilidad sostenible, la reducción de emisiones, el acceso a espacios naturales y la equidad social.
Entre las recomendaciones más destacadas se encuentran: fomentar el transporte no motorizado, como caminar o andar en bicicleta; ampliar los espacios verdes urbanos; controlar la contaminación industrial; y promover una alimentación saludable mediante mercados locales y políticas públicas sostenibles.
La directora general de la OMS, Dra. Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó que las ciudades son “el corazón del progreso humano”, pero también los principales escenarios donde se decide el futuro de la salud global. “Una ciudad saludable no solo protege la vida, sino que la mejora. Es el reflejo de un compromiso con la justicia social, el medio ambiente y el bienestar colectivo”, afirmó.
La organización invita a los gobiernos locales y nacionales a adoptar estas directrices y a invertir en políticas que prioricen la salud en el diseño urbano. La implementación de este plan global podría mejorar significativamente la calidad de vida de millones de personas y contribuir a mitigar los efectos del cambio climático en las próximas décadas.
