El alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, reaccionó luego de que las autoridades capturaran a un gestor de paz relacionado con una investigación sobre presuntos cargamentos de cocaína transportados en vehículos adscritos a la Unidad Nacional de Protección (UNP).

La detención se produjo en medio de un proceso judicial que busca establecer si camionetas oficiales utilizadas en esquemas de seguridad habrían sido empleadas para actividades de narcotráfico. El caso ha generado fuertes cuestionamientos sobre los controles dentro de la entidad encargada de proteger a personas en riesgo.

Patiño aseguró que el Gobierno seguirá atento al desarrollo de las investigaciones y sostuvo que cualquier persona vinculada a hechos delictivos deberá responder ante la justicia. También enfatizó que la figura de gestor de paz no otorga inmunidad frente a posibles conductas criminales.

El funcionario reconoció que las organizaciones armadas que participan en diálogos con el Estado históricamente han obtenido recursos de economías ilegales, incluido el narcotráfico, aunque señaló que ello no significa tolerancia frente a esas actividades.

La captura provocó reacciones de distintos sectores políticos, especialmente de la oposición, que pidió esclarecer si hubo fallas institucionales o posibles responsabilidades de funcionarios públicos en el uso indebido de vehículos oficiales.

La Fiscalía y otros organismos avanzan en la recopilación de pruebas para determinar el alcance de la red investigada y establecer si existieron más personas involucradas en el transporte de droga utilizando camionetas vinculadas a esquemas de protección del Estado.