Pagaste por el móvil. Y sin saberlo, también le pagaste comisiones a una influencer de modaPagaste por el móvil. Y sin saberlo, también le pagaste comisiones a una influencer de moda

Todo empezó con una publicación en Reddit. Un usuario notó algo extraño al abrir Amazon en su Motorola. El navegador aparecía durante una fracción de segundo antes de cargar la app. Parecía un error visual. No lo era.

Detrás de ese pequeño parpadeo había un mecanismo deliberado. La aplicación Smart Feed, preinstalada por defecto en millones de teléfonos Motorola, interceptaba la apertura de Amazon e insertaba un código de afiliado. Cada compra que realizabas generaba una comisión. Y tú no veías ni un centavo.

Cómo funcionaba el secuestro de afiliados

El mecanismo era invisible pero preciso. Al abrir Amazon desde el cajón de aplicaciones, el sistema activaba primero Google Chrome durante milisegundos. En ese instante insertaba una cookie con un código de afiliado. Luego cargaba Amazon con normalidad.

El precio de los productos no cambiaba. El usuario no notaba nada. Pero cada compra generaba una comisión para el dueño del código. En la industria del marketing digital esto se llama affiliate hijacking: suplantar identificadores de referencia sin autorización.

¿Quién recibía el dinero? No era Motorola. Las investigaciones apuntan a una influencer de moda llamada @kirasfashionfinds, con más de un millón de seguidores. Nadie explica por qué sus códigos estaban embebidos en millones de teléfonos.

La respuesta de Motorola: «fue involuntario»

Motorola respondió al escándalo con un comunicado oficial. La empresa calificó el comportamiento de «involuntario» y aseguró que generaba una «experiencia de usuario incoherente». Lanzó una actualización de Smart Feed para eliminarlo.

Pero la empresa no explicó cómo ocurrió. No aclaró desde cuándo funcionaba el mecanismo. Tampoco identificó quién autorizó insertar los códigos de una tercera persona en dispositivos que pueden costar hasta 1.500 euros.

¿Qué implica esto para los usuarios?

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ya tiene el caso en el radar. Si la investigación avanza, Motorola podría enfrentar multas millonarias por prácticas comerciales no transparentes.

El caso expone algo más profundo: el bloatware —esas apps que vienen de fábrica— dejó de ser solo una molestia. Ahora puede ser un intermediario silencioso que monetiza tu comportamiento de compra sin pedirte permiso. Compraste el teléfono. Pero el teléfono también te usó a ti.