No es posible que una de las carreteras más importantes del paìs, como lo es la vía Panamericana, sea escenario de toda clase de episodios de inseguridad, como son los permanentes atracos a los transportadores y pasajeros, por parte de la delincuencia común y la presencia de grupos alzados en armas, quienes, con atentados y enfrentamientos, también hacen lo suyo en detrimento de miles de personas que, a diario, la utilizan para su movilización.
Se trata de una delicada situación que, de manera especial, afecta a nuestro departamento de Nariño en lo referente a la movilidad hacia el Cauca, el Valle del Cauca y al interior de Colombia, ante los constantes actos de pillaje y de terrorismo, que ya están pasando de castaño oscuro.
En ese sentido, nosotros nos preguntamos, que están haciendo el Gobierno Nacional y las respectivas autoridades para hacerle frente a unos hechos que todos los días afectan de manera grave a miles de personas. Al respecto, sabemos que desde hace tiempo se vienen planteando acciones, como llevar a cabo reuniones entre los gobiernos y autoridades de los departamentos de Nariño y Cauca, con el objetivo de diseñar estrategias de seguridad, pero esto no ha pasado de simples encuentros de funcionarios sin poder de decisión, motivo por el cual, la problemática sigue latente.
Por lo tanto, nuestra máxima preocupación es que, en las últimas horas iniciamos noviembre, por lo que quedamos a las puertas de las festividades navideñas, de fin de año y en el caso de Pasto, del Carnaval de Negros y Blancos, evento de enorme tradición que, en la primera semana de enero, atrae a miles de turistas, no solo de las diferentes regiones de Colombia, sino del extranjero.
Igualmente, todos sabemos que la celebración de la Navidad y del Año Nuevo, es la causa para que, desde los primeros días de diciembre, se comiencen a incrementar de manera considerable, el número de pasajeros entre Pasto-Popayán y Cali y viceversa, puesto que es la época en la que todos queremos estar al lado de nuestros seres queridos.
Entonces nuestro llamado vehemente es que no le siga dando más espacios a los delincuentes y grupos armados, que se han apoderado de vastas zonas de la vía Panamericana y se proceda de inmediato, a la puesta en marcha de acciones que contribuyan a mejorar las actuales precarias condiciones de seguridad, que se sufren en estos instantes, en esta importante carretera del orden nacional.
Es obligación del Gobierno Nacional, rescatar la vía Panamericana de manos de los malhechores y de los grupos alzados en armas, quienes la tienen convertida en una verdadera pesadilla para los transportadores y los viajeros. Nos referimos a unos operativos que no pueden esperar más, puesto que desde ya empezamos a entrar en la temporada de viajes, la más importante del año, y no puede ser que, quienes se disponen a viajar, se ven expuestos a ser despojados de sus pertenencias.
De esta manera, esperamos que haya respuesta por parte de nuestras autoridades a lo que no es una petición, sino un clamor que permita el uso de la vía Panamericana, en las mejores condiciones de seguridad. No se puede permitir bajo ningún punto de vista que los delincuentes y los terroristas sean los “dueños” de la Panamericana en perjuicio de la ciudadanía, de los trasportadores de carga, que han visto como los delincuentes se apoderan de sus mercancías y los pasajeros que son despojados de su dinero y pertenencias. ¡La recuperación de la vía Panamericana, debe comenzar desde ya!
