Paraguay derrotó 1 a 0 a Turquía en el Estadio Bahía de San Francisco, por la segunda fecha del grupo D del Mundial 2026, y gracias a ese triunfo tendrá ante Australia un mano a mano en busca de la clasificación a la siguiente ronda, en el cierre de la etapa clasificatoría rumbo a los duelos mano a mano.
Ambas selecciones, empatadas en puntos tras sus actuaciones iniciales, buscarán obtener un lugar en los dieciseisavos de final. Los Socceroos, que iniciaron su camino en el torneo con una victoria de 2-0 frente a Turquía, se vieron luego afectados por una derrota de 2-0 ante Estados Unidos.
Por su parte, Paraguay también suma tres puntos en su cuenta. Luego de una dura caída 4-1 frente a Estados Unidos en su debut y la ya mentada «recuperación turca», les deja el empate como resultado positivo a los australianos, aunque los cuatro puntos tras el empate, le dejarían a los paraguayos una importante chance de llegar a los 16avos de final, como uno de los mejores terceros.
El conjunto de Gustavo Alfaro suele sentirse cómodo en partidos cerrados y de alta tensión, pero deberá encontrar la forma de suplir la ausencia de Miguel Almirón, un jugador que aporta desequilibrio y capacidad de fuego.
Entonces, el primero de los entuertos a resolver por el Cazador en busca de la nueva utopía es quien reemplazará a Almirón, ausente de esta verdadera final del Mundo, por su pecado de juventud ante los tunecinos.
El técnico australiano Tony Popovic no esconde sus armas: concentración defensiva (liderados por su capitán Harry Souttar, defensor de dos metros de altura), disciplina táctica y un juego de transición rápido para imponer ritmo, dominar el centro del campo y desde allí intentar superar una defensa paraguaya ordenada y física y allí el arma escogida es el veloz Nestory Irankunda (nacido en Tanzania, cuando su familia huía de Burundi y hoy a los 20 años con gran presente en el Watford inglés)
