Deportivo Pasto no logra levantar cabeza. El conjunto nariñense volvió a sufrir una derrota en la Liga II y esta vez cayó 1-2 ante el Deportivo Pereira en el estadio Libertad, en compromiso correspondiente a la octava fecha del campeonato.

El resultado profundiza la crisis deportiva que atraviesa el cuadro Tricolor y lo mantiene comprometido en el último lugar de la tabla.

Mientras Pasto continúa sin encontrar respuestas futbolísticas, el equipo matecaña consiguió un triunfo que representa un importante respiro después de varios meses marcados por las dificultades dentro y fuera de la cancha. Para Pereira, además, significó alcanzar su primera victoria del campeonato.

El conjunto visitante salió decidido desde el comienzo y rápidamente encontró la recompensa. Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando Jordy Monroy apareció para marcar el 0-1, aprovechando el buen inicio de su equipo y poniendo al cuadro local en la obligación de reaccionar desde muy temprano.

Pasto intentó recomponerse y consiguió la igualdad al minuto 20. Santiago Jiménez fue el encargado de convertir el 1-1, despertando nuevamente la ilusión de los aficionados que esperaban que el conjunto volcánico pudiera aprovechar el envión anímico para darle vuelta al marcador.

Sin embargo, el panorama volvió a complicarse para los dirigidos por René Rosero. Antes del segundo gol visitante, el conjunto nariñense sufrió la expulsión de su arquero Geovanni Banguera, quien salió de su área para disputar un balón dividido y terminó tocándolo con la mano. La tarjeta roja dejó a Pasto con diez jugadores y condicionó considerablemente el desarrollo del compromiso.

Con un hombre menos, el equipo local tuvo que reorganizarse y afrontar los minutos restantes de la primera parte en inferioridad numérica. Pereira aprovechó la situación y, al minuto 41, Jhon Largacha volvió a poner en ventaja al cuadro matecaña para establecer el 1-2, marcador con el que finalizaría la primera mitad.

Pasto lo intentó, pero sin claridad

En el segundo tiempo, Deportivo Pasto intentó buscar nuevamente la igualdad, pero las dificultades futbolísticas se hicieron evidentes. Con un jugador menos, el equipo tuvo mayores problemas para generar acciones claras de peligro y terminó apelando más a la voluntad y al empuje que a un juego elaborado.

Pereira, consciente de la ventaja que tenía, optó por administrar el resultado y cerrar espacios. El partido entró entonces en una dinámica marcada por la ansiedad, las imprecisiones y los nervios, especialmente en un conjunto local que necesitaba desesperadamente sumar para comenzar a cambiar el rumbo de su campaña.

Los minutos finales fueron de insistencia nariñense, pero sin la contundencia necesaria para alcanzar el empate. Pereira resistió, defendió su ventaja y terminó celebrando una victoria que le permitió tomar aire en medio de una temporada complicada.

El triunfo tiene un valor especial para el conjunto matecaña, que ha enfrentado problemas económicos, retrasos en el pago de la nómina y hasta solicitudes relacionadas con la liquidación del club. A ello se sumaron las dificultades generadas por el terremoto que afectó a la región y la imposibilidad de utilizar actualmente el estadio Hernán Ramírez Villegas para sus compromisos.

Con la victoria, Pereira llegó a cinco puntos y ascendió parcialmente al puesto 15 de la clasificación. Deportivo Pasto, por su parte, permanece en el último lugar con apenas un punto, situación que aumenta la preocupación alrededor del equipo y obliga a encontrar soluciones con urgencia.

El cuadro nariñense tendrá ahora una nueva oportunidad para reaccionar. El próximo domingo 6 de septiembre visitará al Cúcuta Deportivo en el estadio General Santander, compromiso programado para las 4:05 de la tarde.

Será una nueva prueba para René Rosero y sus dirigidos, quienes necesitan mucho más que un buen resultado: requieren recuperar la confianza, corregir errores y encontrar rápidamente el fútbol que les permita salir del fondo de la tabla.