La solidaridad volvió a demostrar que no tiene fronteras y que, ante las dificultades, la unión de una comunidad puede convertirse en una poderosa herramienta para ayudar a quienes más lo necesitan. En Pasto se llevó a cabo una gran jornada solidaria que reunió a ciudadanos, empresarios, establecimientos comerciales, artistas y diferentes sectores de la sociedad, todos unidos por una misma causa: llevar esperanza y ayuda humanitaria a las familias afectadas por recientes emergencias ocurridas en Colombia y el departamento de Nariño.
La iniciativa nació desde la capital nariñense como una respuesta al difícil momento que atraviesan cientos de familias que han resultado afectadas por los terremotos registrados en diferentes zonas del país, así como por los incendios que han golpeado a varios municipios de Nariño.
Damnificados
Ante este panorama, un grupo de ciudadanos y empresarios decidió dejar de lado las diferencias y sumar esfuerzos para recolectar alimentos, elementos de primera necesidad, implementos de aseo y otros productos que puedan convertirse en un alivio para las comunidades damnificadas.
La campaña logró vincular a diferentes establecimientos de Pasto, cuyos propietarios y trabajadores decidieron convertirse en aliados de esta iniciativa y aportar desde sus posibilidades a una causa que busca llegar directamente a las personas afectadas.
Entre los establecimientos que se sumaron estuvieron Llaves Jara, Starbooks, Fuxión, Barbería Don Juan, Habitar con Estilo y Quirovital, además de otros aliados que hicieron parte de esta cadena de solidaridad.
Jornada musical
Uno de los momentos centrales de esta iniciativa se vivió cuando la solidaridad se tomó el escenario de Embrujo Peña Bar, en Pasto. Desde la 1:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche, el lugar se convirtió en punto de encuentro para ciudadanos que quisieron aportar a la campaña y, al mismo tiempo, disfrutar de una jornada acompañada por música y talento local.
Diferentes músicos y artistas de la ciudad se sumaron a la actividad, demostrando que el arte también puede convertirse en una herramienta para tender la mano a quienes atraviesan situaciones de emergencia. La jornada permitió combinar entretenimiento y solidaridad en un mismo espacio. Quienes asistieron no solamente tuvieron la oportunidad de disfrutar de las presentaciones, sino que también contribuyeron a una causa humanitaria destinada a las familias que requieren apoyo después de haberlo perdido todo o de enfrentar condiciones especialmente difíciles debido a las emergencias.
