La categoría juvenil de Patriotas Boyacá F.C. prolonga una alarmante racha de resultados negativos. El bache ocurre en el remate de la fase regular de la Supercopa Juvenil 2026. Por lo tanto, el cuadro del altiplano expuso serias falencias futbolísticas en la duodécima jornada del Grupo A. El plantel cayó derrotado en su visita frente al sólido puntero del certamen, Independiente Santa Fe.
Por esta razón, el cuerpo técnico estructuró un planteamiento táctico basado en un rígido esquema. La formación utilizó cuatro defensores, cuatro mediocampistas y dos atacantes. Su meta principal era neutralizar el volumen de juego ofensivo de los locales en la capital de la república. Sin embargo, la estrategia no funcionó de la manera esperada sobre el terreno de juego.
Los cardenales dominaron el trámite del compromiso
En primer lugar, el trámite del compromiso se desarrolló con alta intensidad física y pierna fuerte. La escuadra cardenal se adueñó rápidamente de la posesión del balón desde el pitazo inicial. Además, el rival volcó sus líneas sobre el territorio boyacense, generando aproximaciones de peligro constante. El oponente usó transiciones rápidas por los costados para lastimar la zaga.
Aunque el bloque defensivo lancero resistió con pundonor los primeros embates, la muralla se derrumbó pronto. Específicamente, en el minuto veintinueve de la etapa inicial, el puntero rompió el cero. Para el periodo complementario, Patriotas adelantó sus líneas de juego. El equipo buscó la igualdad por diferentes vías ofensivas. Sin embargo, la falta de contundencia en el último cuarto de cancha frustró el empate definitivo. En consecuencia, Santa Fe selló el dos por cero al minuto ochenta.
Margen mínimo de error para la cantera en Tunja
Por otra parte, este resultado adverso agudiza la compleja situación numérica de la cantera boyacense. El onceno lancero se estancó en la séptima casilla del escalafón zonal con catorce unidades. Por consiguiente, el grupo queda transitoriamente a cuatro puntos de la zona de cuadrangulares nacionales. Con solo seis jornadas pendientes en el calendario oficial, el margen de error para el plantel es nulo.
En definitiva, el combinado profesional regresará a los exigentes entrenamientos en su sede habitual de Tunja. Los jugadores prepararán su próximo duelo decisivo para el sábado once de julio. Patriotas recibirá en el altiplano al conjunto de Maracaneiros, escuadra que actúa como rival directo. Una victoria recortará las distancias matemáticas en la tabla general de posiciones. Por el contrario, una derrota sepultará las ilusiones de clasificación.
