El presidente Gustavo Petro anunció que ninguna base o instalación de las Fuerzas Militares o de la Policía podrá ser utilizada para la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.
La decisión fue comunicada por el mandatario a través de sus redes sociales, donde recordó que, mientras no se produzca oficialmente el cambio de mando, continúa siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares y mantiene la autoridad sobre los cuarteles e instalaciones militares del país.
En su pronunciamiento, Petro aseguró que la transmisión del poder presidencial debe desarrollarse conforme a lo establecido por la Constitución y la ley, señalando que el acto de posesión corresponde al Congreso de la República reunido en sesión plenaria. Por ello, indicó que ordenó que ningún establecimiento militar sea escenario de la ceremonia de investidura.
La decisión se conoce luego de que Abelardo de la Espriella manifestara su intención de realizar el acto de posesión en una guarnición militar, propuesta que deberá ser evaluada por el nuevo Congreso, ya que implica modificar el lugar habitual donde se lleva a cabo la ceremonia presidencial.
El anuncio de Petro aumenta la tensión política en la etapa final de la transición de gobierno, marcada por desacuerdos entre la administración saliente y el equipo del mandatario electo sobre distintos aspectos del proceso de empalme y la organización de la posesión presidencial.
