En momentos en que miles de colombianos se movilizan durante las vacaciones de mitad de año y el país atraviesa periodos secos que favorecen la proliferación del mosquito transmisor, investigadores de la Universidad del Rosario alertan sobre hallazgos que obligan a reforzar la vigilancia frente al dengue y a no normalizar el riesgo que representa esta enfermedad.
Los análisis genómicos realizados desde el Centro de Investigaciones en Microbiología y Biotecnología de la Universidad del Rosario (CIMBIUR), «evidencian que el virus está cambiando».
«El equipo ha documentado que «el genotipo 1, que circuló durante años en Colombia, ha venido siendo desplazado por el genotipo 2, una variante que, en distintos contextos internacionales, se ha asociado con brotes más severos».
A ello se suma otro hallazgo relevante: la detección, por primera vez en Colombia, del denominado genotipo Cosmopolitan, una versión del virus que ha circulado principalmente en Asia y África y que ha sido vinculada en otros países con brotes de alta magnitud.
Aunque su presencia en el territorio nacional no implica por sí sola una crisis sanitaria, sí demanda una vigilancia epidemiológica más estrecha.
«La pregunta ya no es solo si una persona tiene dengue, sino qué tipo de dengue tiene, cómo está cambiando y qué implicaciones puede tener para la gravedad de los brotes»
Según Juan David Ramírez, PhD, profesor titular de la Escuela de Ciencias e Ingeniería y director científico del CIMBIUR.
La línea de virología del centro es liderada por la doctora Luz Helena Patiño, «Los investigadores también identificaron mosquitos infectados con dos o más versiones del virus al mismo tiempo».
Esto significa que un mismo vector puede transportar diferentes variantes del dengue, abriendo la puerta a infecciones más complejas y a posibles recombinaciones virales.
«Estos hallazgos son especialmente relevantes en un país donde el dengue continúa representando una carga importante para la salud pública»
Dengue: 121.988 casos detectados en Colombia
Según cifras preliminares del Instituto Nacional de Salud, durante 2025 se confirmaron 121.988 casos de dengue en Colombia, de los cuales el 69 % fueron diagnosticados por laboratorio».
«El virus no es estático» advierte Ramírez.
Además, el virus causó 124 muertes confirmadas al cierre del año. De acuerdo con los investigadores, la vigilancia genómica no se limita a generar conocimiento académico.
Sus resultados pueden contribuir a ajustar estrategias de control del mosquito transmisor, fortalecer campañas educativas en zonas donde circulan variantes de mayor riesgo, priorizar recursos hospitalarios ante posibles incrementos de casos graves y orientar intervenciones comunitarias en territorios vulnerables.
«Va mutando y reemplazando unas variantes por otras».
Por eso, fortalecer la capacidad científica para identificar estos cambios resulta clave para anticipar escenarios epidemiológicos y mejorar la respuesta del sistema de salud.
Los investigadores insisten en que estos avances solo serán sostenibles si el país mantiene e incrementa la inversión en ciencia y vigilancia epidemiológica.
Detectar nuevas variantes virales, identificar cambios en su comportamiento y transformar esa información en decisiones oportunas puede marcar la diferencia entre contener un brote o enfrentar una crisis de mayor impacto.
Los hallazgos sobre vigilancia genómica del dengue fueron liderados por Juan David Ramírez, PhD, profesor titular de la Escuela de Ciencias e Ingeniería y director científico del Centro de Investigaciones en Microbiología y Biotecnología de la Universidad del Rosario (CIMBIUR), junto con la doctora Luz Helena Patiño, líder de la línea de virología del centro.
