Miguel Gómez Martínez, próximo ministro de Hacienda, anunció que el primer decreto de Abelardo de la Espriella será congelar el gasto público para contener el déficit fiscal y mantener intactos los programas de apoyo social.
EL PRIMER PASO SERÁ FRENAR EL GASTO DEL ESTADO

Miguel Gómez Martínez, ministro designado.
El Gobierno entrante de Abelardo de la Espriella iniciará su gestión económica con una de las medidas más drásticas anunciadas durante la campaña: congelar el gasto público desde el próximo 7 de agosto. Así lo confirmó el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, quien explicó que la decisión busca contener el deterioro de las finanzas públicas y enfrentar un déficit fiscal que, según sus estimaciones, se ubica entre el 7% y el 8% del Producto Interno Bruto (PIB). El economista sostuvo que el objetivo inmediato será detener el crecimiento del gasto mientras se implementa un plan de ajuste que permita recuperar la estabilidad macroeconómica. La estrategia contempla reducir el gasto estatal en cerca de $60 billones y avanzar en una reforma administrativa que disminuiría el número de ministerios de 19 a 13. Según Gómez Martínez, estas decisiones buscan hacer sostenible el funcionamiento del Estado y recuperar la confianza de inversionistas nacionales e internacionales, afectada por el aumento del endeudamiento y el desequilibrio de las cuentas públicas.
LOS PROGRAMAS SOCIALES NO HARÁN PARTE DEL AJUSTE

Álvaro Mauricio Rodríguez Amaya, Director del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social.
Aunque el plan contempla un fuerte control sobre el gasto estatal, el nuevo ministro insistió en que los subsidios destinados a la población más vulnerable no serán reducidos. Gómez Martínez aseguró que la inversión social cuenta con protección constitucional y que el Gobierno respetará esos compromisos, por lo que programas dirigidos a adultos mayores y familias de bajos ingresos continuarán operando. No obstante, anunció que se realizará una revisión para depurar los listados de beneficiarios y evitar que personas que no cumplen los requisitos sigan recibiendo recursos públicos. El funcionario sostuvo que el propósito es mejorar la eficiencia del gasto social sin afectar a quienes realmente dependen de estas ayudas. Agregó que el crecimiento económico será la principal herramienta para combatir la pobreza y que el fortalecimiento del empleo formal, la inversión privada y sectores como la construcción, la minería y el turismo deberán complementar las políticas sociales para garantizar mejores condiciones de vida en el mediano y largo plazo.
REFORMA TRIBUTARIA Y SIMPLIFICACIÓN DEL SISTEMA

José Antonio Ocampo, exministro de Hacienda.
El plan económico también incluirá una reforma tributaria enfocada en simplificar el sistema impositivo, que Gómez Martínez calificó como de una «complejidad diabólica». El ministro designado afirmó que la intención será concentrar el recaudo en menos impuestos, fortalecer el control contra la evasión mediante inteligencia artificial y reducir las cargas que, según explicó, limitan la inversión y el crecimiento empresarial. Paralelamente, el Gobierno buscará reperfilar la deuda pública para aliviar las obligaciones de corto plazo y enviar una señal de estabilidad a los mercados, con el propósito de recuperar la confianza en la economía colombiana.
