Portugal llega a Dallas con el veneno de la revancha y Ronaldo como última bala

Los lusitanos llegaron a este octavo de final por la puerta más estrecha posible: un gol agónico de Gonçalo Ramos al minuto 94 ante Croacia los salvó de la eliminación en dieciseisavos, dejando la sensación de un equipo que sufre más de lo que debería para su calidad. Roberto Martínez reconoció que el nivel no ha sido el esperado, pero confía en que la magnitud del partido ante España saque lo mejor de una plantilla que en la Nations League 2025 ya demostró que puede ganarle a La Roja cuando el escenario es grande. Portugal llega con la ventaja psicológica de ser el último equipo en derrotar a España, apenas hace un año, en la misma modalidad de eliminación directa.

El gran interrogante es Cristiano Ronaldo, que llega al partido de su vida en lo que probablemente sea su último Mundial con 41 años y sin haber anotado en esta Copa del Mundo. El portugués ha sido más símbolo que protagonista en el torneo, pero nadie en el fútbol mundial se atreve a descartarlo cuando el partido importa de verdad. Con Bruno Fernandes armando el juego, Ramos como referente en el área y Nuno Mendes como uno de los mejores laterales del torneo, Portugal tiene los argumentos suficientes para dar el golpe que clasifique a la Seleção a cuartos de final por primera vez desde 2006.