El Pijao estrena nueva era esta noche y busca demostrar que el proyecto va más allá de un técnico
Deportes Tolima disputa esta noche su primer partido oficial sin Lucas González en el banco, el técnico bogotano que transformó al club en uno de los más competitivos del país y que se marchó a Atlético Nacional dejando una huella profunda en la institución. Bajo su dirección el Pijao llegó a la final del primer semestre de 2026, clasificó consecutivamente a torneos internacionales y consolidó una identidad de juego basada en la presión alta y la solidez defensiva que convirtió al Manuel Murillo Toro en una fortaleza. Su salida generó incertidumbre en una afición que lo adoraba y que ahora deposita su confianza en el nuevo cuerpo técnico que llega a llenar un vacío enorme.
El partido ante Junior esta noche es el examen más difícil posible para el nuevo técnico: debut en casa, con la hinchada expectante, contra el bicampeón vigente y con la presión adicional de la revancha de la final de diciembre. Si el Tolima gana esta noche demostrará que el proyecto tiene raíces profundas que van más allá de cualquier entrenador, que los jugadores interiorizaron la idea de juego y que la institución tiene la madurez para transitar cambios sin perder identidad. Una derrota, en cambio, abriría el debate sobre si la salida de González dejó al Pijao sin su alma táctica precisamente cuando más necesitaba continuidad para ir por el título que se le escapó en diciembre.
