Nolan confiesa que La Odisea lo llevó al límite y necesitará años para recuperarse

Christopher Nolan describió el rodaje de La Odisea como “una absoluta pesadilla, pero en el buen sentido”, y sus declaraciones posteriores al estreno fueron aún más contundentes: “Definitivamente llegué al límite de mi propia resistencia, y creo que también al de todo el equipo. Es La Odisea; por supuesto que tenía que ser una experiencia dura”. El proyecto, que se filmó durante 91 días en cinco países, incluyendo Marruecos, Grecia, Italia, Islandia y Escocia, fue la producción más ambiciosa de su carrera. El director llevó al elenco a alta mar con olas reales y locaciones auténticas, algo que el propio Nolan definió como “aterrador” pero imprescindible para la autenticidad del relato. Usó más de 600.000 metros de película IMAX y prescindió por completo de decorados virtuales, apostando por efectos prácticos en cada escena.

El precio personal fue enorme. Nolan, quien nunca estudió en una escuela de cine y aprendió el oficio desde niño con una cámara Super 8, confesó que necesitará al menos tres años de descanso antes de volver a dirigir, rompiendo su habitual ritmo de trabajo. Cuando en la CinemaCon bromeó diciendo que era más fácil decir quién no salía en la película, detrás había meses de coordinación de un elenco colosal: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong’o, Robert Pattinson y Jon Bernthal, entre muchos otros. El resultado habla por sí solo: 1.177 millones de dólares en taquilla, la película más taquillera de su carrera, y un sueño que llevaba décadas persiguiendo, el de rodar una película entera en IMAX, finalmente cumplido.