A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, uno de los sectores que observa con atención el resultado electoral es el cultural. Aunque históricamente ha sido una de las áreas con menor participación presupuestal dentro del Estado, en los últimos años ha ganado mayor relevancia en la agenda pública. Las propuestas de los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella plantean enfoques distintos sobre el futuro de la cultura en el país.
🎭 El escenario con Iván Cepeda
La propuesta de Cepeda apunta a dar continuidad y profundizar varias de las políticas culturales impulsadas durante el gobierno saliente. Su programa contempla seis ejes principales: formación artística y cultural, infraestructura cultural, economías solidarias y populares, patrimonio y memoria, cultura de paz y proyección internacional de la cultura colombiana.
Entre las medidas más concretas figura el fortalecimiento del Ministerio de las Culturas mediante la ampliación de su planta de personal, así como el apoyo a entidades como el Archivo General de la Nación, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, el Instituto Caro y Cuervo, la Biblioteca Nacional de Colombia y el Museo Nacional de Colombia.
Asimismo, propone impulsar el Estatuto del Artista, fortalecer la Red Nacional de Teatros, ampliar los llamados “puntos de cultura” y mantener los niveles de financiación alcanzados por el sector durante los últimos años. También enfatiza la protección de las culturas afrodescendientes e indígenas y el uso de la cultura como herramienta para la construcción de paz y memoria histórica.
🎬 El escenario con Abelardo de la Espriella
La visión de De la Espriella está enfocada en convertir la cultura en una industria capaz de generar empleo, exportaciones y crecimiento económico. Su propuesta toma como referencia modelos de países como Corea del Sur y Turquía, que han logrado posicionar globalmente sus industrias audiovisuales, musicales y de contenidos digitales.
El candidato plantea destinar recursos para capital semilla y coinversión en proyectos creativos, ofrecer incentivos fiscales y fortalecer el emprendimiento cultural. Su estrategia busca transformar el talento artístico en una fuente de ingresos sostenibles y aumentar la exportación de propiedad intelectual colombiana.
Entre sus propuestas destaca la creación del programa “Pase Mi Cultura”, orientado a incentivar el consumo cultural entre jóvenes de 18 y 19 años. Además, propone reorganizar institucionalmente el sector, fortalecer la protección del patrimonio cultural y promover la enseñanza de historia, arte, tecnología y bilingüismo como parte de una estrategia de identidad nacional.
📌 Dos visiones diferentes
Mientras Cepeda prioriza el fortalecimiento institucional, los derechos laborales de artistas y la descentralización cultural, De la Espriella apuesta por un modelo orientado a la productividad, la inversión y la internacionalización de las industrias creativas. Ambos coinciden en la importancia de la cultura para el desarrollo del país, pero difieren en el papel que debe desempeñar el Estado y en la forma de financiar y gestionar el sector.
La decisión de los votantes el próximo 21 de junio definirá cuál de estas dos visiones marcará el rumbo de la política cultural colombiana durante los próximos cuatro años.
