La noticia analiza los efectos económicos y laborales que, según un informe del Centro de Economía Política Argentina, han ocurrido en Argentina desde la llegada a la presidencia de Javier Milei en diciembre de 2023. Aunque el gobierno destaca logros como la reducción de la inflación, el equilibrio de las cuentas públicas y ciertos signos de estabilidad macroeconómica, el estudio sostiene que estos resultados han estado acompañados por una importante contracción del sector productivo y del empleo formal.
De acuerdo con el informe, elaborado a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 desaparecieron 24.437 empresas registradas formalmente. En noviembre de 2023 existían 512.357 empleadores registrados, mientras que para febrero de 2026 la cifra había descendido a 487.920.
Según los investigadores, esta reducción implica que aproximadamente 30 empresas dejaron de operar cada día durante los primeros 27 meses del gobierno de Milei. El informe atribuye esta situación a diversos factores, entre ellos la disminución del consumo interno, la desaceleración de la actividad económica en varios sectores y los efectos de las políticas de ajuste fiscal implementadas por el Ejecutivo.
El estudio identifica varios sectores especialmente afectados por la pérdida de empresas. El área de transporte y almacenamiento encabeza la lista con más de 6.100 empleadores menos. Le siguen el comercio, los servicios inmobiliarios, la industria manufacturera, los servicios profesionales y técnicos, el sector agropecuario y la construcción.
En términos porcentuales, el sector de transporte y almacenamiento presentó una de las mayores contracciones, con una reducción cercana al 16 % de sus empleadores registrados. También se registraron descensos significativos en los servicios inmobiliarios y en la construcción, actividades que suelen ser muy sensibles a los cambios en la economía y en los niveles de inversión.
Además de la reducción en el número de empresas, el informe señala una importante caída en el empleo formal. Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, los puestos de trabajo registrados en empresas y unidades productivas pasaron de 9,85 millones a 9,53 millones, lo que representa la pérdida de 327.813 empleos formales.
Esta disminución equivale a una caída del 3,33 % del empleo registrado. En promedio, según el informe, cerca de 400 trabajadores por día dejaron de tener un empleo formal durante el período analizado.
Los autores del estudio consideran que este fenómeno podría estar relacionado con distintas medidas económicas adoptadas por el gobierno, como la reducción de subsidios estatales, los recortes en la obra pública, la menor actividad en sectores industriales tradicionales y el crecimiento de formas de trabajo informal como alternativa para muchas personas que perdieron sus empleos registrados.
Entre todos los sectores económicos, la construcción aparece como el más perjudicado. Esta actividad perdió más de 75.000 puestos de trabajo formales, convirtiéndose en el rubro con mayor destrucción de empleo. Los analistas vinculan esta situación principalmente con la reducción de la inversión pública en infraestructura y la paralización o ralentización de numerosos proyectos de obra pública.
Después de la construcción, las mayores pérdidas de empleo se registraron en la administración pública, con más de 56.000 puestos menos, y en la industria manufacturera, con más de 55.000 empleos desaparecidos. También se reportaron reducciones importantes en servicios profesionales, transporte, comunicaciones, servicios financieros y seguros.
En términos porcentuales, la construcción volvió a liderar los descensos con una caída cercana al 16 % de su plantilla laboral registrada. Otros sectores también experimentaron reducciones relevantes, reflejando una desaceleración generalizada en distintas áreas de la economía.
El informe también pone atención en el empleo doméstico registrado, considerado uno de los sectores más sensibles a las variaciones del ingreso familiar. Según los datos analizados, el número de trabajadoras y trabajadores registrados en casas particulares pasó de aproximadamente 630.000 personas a poco más de 600.000.
Esto representa una pérdida de 29.231 empleos formales en el servicio doméstico. Los investigadores señalan que la reducción podría estar relacionada con las dificultades económicas que enfrentan muchos hogares para sostener este tipo de contratación formal.
Al sumar la pérdida de empleos en empresas y unidades productivas junto con la disminución del empleo registrado en casas particulares, el informe concluye que durante el período analizado desaparecieron más de 357.000 puestos de trabajo registrados en Argentina.
En conclusión, el estudio del CEPA sostiene que, aunque el gobierno de Javier Milei ha logrado algunos avances en variables macroeconómicas como la inflación y el déficit fiscal, estos resultados han estado acompañados por una significativa reducción de empresas formales y una importante pérdida de empleo registrado. Los sectores más afectados han sido la construcción, el transporte, el comercio, la industria manufacturera y el empleo doméstico, generando un intenso debate sobre los costos sociales y laborales del proceso de ajuste económico que atraviesa Argentina.
