El Comité Disciplinario del campeonato de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) emitió su resolución oficial respecto a los altercados ocurridos el pasado 30 de agosto en el estadio de Palmaseca, durante el partido entre Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga por la octava fecha de la liga local.
El organismo determinó sancionar al club azucarero con la suspensión parcial de su plaza por dos fechas y una multa económica, al tiempo que ratificó la validez del marcador 1-1 obtenido en cancha al declarar improcedente la denuncia presentada por la dirigencia del equipo visitante.
Los hechos sancionados se registraron en los minutos finales del encuentro, cuando un espectador ingresó al terreno de juego y provocó el colapso de las vallas de seguridad por parte de un grupo de aficionados ubicados detrás del arco norte. Pese a la intervención de los efectivos de la Policía Nacional para contener los disturbios, el árbitro central optó por dar por terminado el partido de forma abrupta debido a la falta de garantías en el escenario deportivo.
La tensión del público se trasladó de inmediato al terreno de juego, donde se desató un enfrentamiento físico y verbal entre integrantes de ambos planteles. Tras los empujones generalizados y la intervención del director técnico de Atlético Bucaramanga, Pablo Peirano, el juez del compromiso procedió a expulsar al futbolista Keimer Sandoval, de Deportivo Cali, y a José García, del conjunto visitante.
