Ratko Mladic, antiguo comandante militar de los serbios de Bosnia y una de las figuras más importantes de la guerra de Bosnia, murió a los 83 años.
Mladic fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia por su responsabilidad en genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra cometidos durante el conflicto de Bosnia y Herzegovina entre 1992 y 1995.
Entre los hechos por los que fue condenado se encuentra la masacre de Srebrenica, en julio de 1995, cuando alrededor de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes fueron asesinados. También fue considerado responsable de la campaña de terror contra la población civil durante el asedio de Sarajevo.
Mladic permaneció prófugo durante años hasta ser detenido en Serbia en 2011. Posteriormente fue trasladado a La Haya, donde enfrentó el proceso judicial que terminó con su condena.
Su muerte marca el final de la vida de uno de los principales responsables militares de las atrocidades cometidas durante la guerra de Bosnia, aunque el impacto de sus crímenes continúa siendo recordado por las víctimas y sus familias.
